Según el último balance del Ministerio de Sanidad sudanés, cerrado el pasado 20 de junio, se han contabilizado además siete casos confirmados, informó Ghebreyesus.
La OMS advirtió de que el brote se está desarrollando en un contexto de "continua interrupción de los servicios sanitarios" debido al conflicto armado que sufre el país africano.
"El desplazamiento de la población está dificultando aún más el acceso a la atención sanitaria básica", denunció el máximo responsable de la organización.
Ghebreyesus señaló que la "inseguridad y las limitaciones de acceso" siguen retrasando el despliegue de los equipos de respuesta de emergencia, así como el envío de suministros médicos y asistencia humanitaria a las zonas afectadas.
Ante esta situación, la OMS coordina una respuesta sanitaria con sus socios, que incluye la "ampliación de los centros de tratamiento de cólera y de los puntos de rehidratación oral".
Asimismo, las agencias internacionales están distribuyendo kits médicos, instalando estaciones de lavado de manos, formando personas para la cloración del agua y apoyando la educación sanitaria en las comunidades locales para contener la propagación de la enfermedad.
El cólera es una enfermedad diarreica aguda altamente contagiosa que se transmite a través del agua o alimentos contaminados y que, en entornos de conflicto y sin acceso a saneamiento básico, puede resultar mortal si no se trata a tiempo.