El Gobierno de Perú garantiza una transferencia de gestión "ordenada y transparente"

Lima, 2 jul (EFE).- El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Luis Arroyo, garantizó que en su país se realizará una transferencia de Gobierno "ordenada y transparente", tras la elección como nueva jefa de Estado de la derechista Keiko Fujimori, quien debe asumir el cargo el próximo 28 de julio.

"El Poder Ejecutivo entregará al próximo gobierno un país en marcha, con una economía que mantiene su crecimiento, instituciones operativas y condiciones que permitan asegurar la continuidad de las políticas públicas", aseguró Arroyo durante un discurso realizado en la ceremonia de conmemoración de los 250 años de la independencia de Estados Unidos.

El primer ministro del Gobierno peruano de transición, que preside el izquierdista José María Balcázar, agregó que "esa será la mejor demostración de la fortaleza de nuestra democracia y de la madurez de nuestras instituciones".

En ese sentido, Arroyo ratificó que el Gobierno de Balcázar está comprometido con una transferencia de mando "conforme a la Constitución" del país.

Sostuvo que el proceso que afronta su país exige "responsabilidad, serenidad y absoluto respeto por la institucionalidad".

Durante la ceremonia, Arroyo también destacó la "sólida y duradera" relación de Perú con los Estados Unidos y dijo que el vínculo económico entre ambos países es uno de sus principales pilares, junto con "una cooperación cada vez más estrecha en defensa, seguridad, lucha contra la delincuencia organizada y, recientemente, en material espacial".

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) proclamará este viernes oficialmente los resultados de la segunda vuelta presidencial del pasado 7 de junio, cuyo escrutinio concluyó el lunes pasado con la confirmación del triunfo de Fujimori por una estrecha diferencia de 49.641 votos sobre el izquierdista Roberto Sánchez.

Con el conteo al 100 %, la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo el 50,135 % de los votos válidos, al recibir 9.223.396 sufragios, frente al 49,865 % de su rival de Juntos por el Perú, que sumó un total de 9.173.755 papeletas.

Sánchez asegura, sin presentar pruebas, que en la segunda vuelta presidencial se produjo un fraude, por lo que ha solicitado medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra la proclamación de los resultados electorales.

El izquierdista recurrió a la CIDH después de que el JNE, que es la máxima autoridad electoral del país, rechazó su reclamo para que se anule la votación en el exterior, lo que le daría el triunfo en la contienda, al haber sido el candidato más votado en el territorio nacional.

El líder de Juntos por el Perú sustentó su solicitud de anular los votos de los peruanos en el exterior por el cambio que se realizó en la manera de escrutar las actas respecto a la primera vuelta.

Tras la proclamación este viernes de los resultados electorales, Fujimori recibirá las credenciales de presidenta el próximo 15 de julio.

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