El gobierno catalán ha pedido ayuda a la Unidad Militar de Emergencias (UME) para hacer frente al incendio, que ha comenzado en La Bisbal d'Empordà por un trabajo mecánico en una carretera, según la hipótesis de los agentes rurales.
En un viernes de comienzo de vacaciones de verano para muchos ciudadanos, se ha pedido a los vecinos del área metropolitana de Barcelona que pospongan los desplazamientos hacia la zona del incendio para facilitar las labores de extinción.
El fuego de La Bisbal, que ha entrado en el macizo de les Gavarres y sigue activo y sin control, ha generado una gran humareda, por lo que Protección Civil ha ordenado el confinamiento preventivo de varios municipios, entre ellos Platja d'Aro i S'Agaró, la Bisbal d'Empordà, Llagostera y Santa Cristina d'Aro, lo que afecta a unas 12.000 personas.
Entre los confinados se encuentra una casa de colonias de verano con 150 menores, que se encuentran todos bien.
Los Bomberos han activado más de medio centenar de dotaciones, once de ellas aéreas, para luchar contra el fuego de La Bisbal, que evoluciona empujado por la tramontana, un viento del norte, y provoca varios focos secundarios.
La previsión en cuanto a viento es que este mismo viernes cambie de tramontana a marinada, la brisa que procede del mar y que cambiaría la orientación del fuego.
Ante esta probable situación, los bomberos trabajan en el flanco derecho de la columna principal, que se inclina sobre las poblaciones costeras, para que no crezca cuando se produzca ese cambio de viento.