Los mandatarios de la Alianza Atlántica se pronunciaron así en la declaración final de su cumbre en Ankara, donde horas antes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había dado por muerto el alto el fuego con Teherán tras los últimos ataques cruzados entre ambas partes.
También el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, subrayó esta postura común de la alianza respecto a Irán en una rueda de prensa momentos después de hacerse pública la declaración final.
"Está totalmente claro. Es una política de la OTAN y es el punto de vista de todos los 32 miembros, que Irán nunca debe alcanzar una capacidad nuclear. Obviamente, Irán está fuera del territorio de la OTAN, pero esto no significa que la OTAN nunca podría involucrarse. Si ayuda, la OTAN siempre está dispuesta a asumir cualquier papel", dijo Rutte.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había reiterado en varias comparecencias ante la prensa en estos dos últimos días de cumbre sus quejas de que los aliados europeos de la OTAN no hayan querido apoyar a Estados Unidos en la guerra contra Irán lanzada por su país e Israel a finales de febrero pasado.
"Estoy descontento con la OTAN porque no nos han ayudado con el Estado que es el patrocinador número uno del terrorismo en el mundo, que es Irán. No nos quieren ayudar. No necesitamos ayuda, pero hice la prueba. Quería ver si iban a estar o no, y la respuesta es que no. Hablé con Francia, hablé con Reino Unijdo, hablé con Italia... No hablé con España. España es una causa perdida", dijo Trump en su primera rueda de prensa de hoy.