Durante una entrevista para la cadena saudí Al Arabiya, el jefe del Ejecutivo iraquí aseveró que Irak forma parte de los pilares fundacionales y que "nunca saldrá" de la organización, en un momento en el que Bagdad presiona internamente para conseguir un reparto de cuotas de extracción que considere justo para sus intereses económicos.
Las declaraciones de Al Zaidi coinciden con un periodo de reestructuración del grupo petrolero, tras la reciente decisión de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de retirarse formalmente de la OPEP el pasado 1 de mayo, motivada por desacuerdos en los límites del bombeo y tensiones geopolíticas regionales.
Asimismo, el mandatario también adelantó el anuncio de una "nueva colaboración política y asociación económica" entre Irak y EE. UU., al tiempo que subrayó los esfuerzos constantes de su gabinete para propiciar un acercamiento entre Washington y Teherán.
En este contexto, Al Zaidi apostó por estrechar los lazos con Arabia Saudí -primer productor de petróleo del mundo- mediante una alianza económica bilateral con el reino, tras señalar que el país vecino representa para Irak una "profundidad" estratégica recíproca.