"El Estado de Kuwait se reserva plenamente el derecho a adoptar las medidas que considere necesarias para proteger su seguridad y salvaguardar su soberanía", advirtió el Ministerio de Asuntos Exteriores del emirato en un comunicado.
Kuwait acusó a Teherán de mantener un "patrón reiterado de hostilidad" que constituye una "flagrante violación" de la soberanía del país y una "grave infracción del derecho internacional", al tiempo que remarcó que la seguridad del territorio nacional es una "línea roja".
Por su parte, el portavoz oficial del Ministerio de Defensa, el coronel Saud Abdulaziz Al Atwan, detalló que el arsenal enemigo detectado en el espacio aéreo del país del golfo Pérsico fue "interceptado y neutralizado con éxito".
No obstante, la caída de restos de proyectiles provocó heridas en una persona, la cual se encuentra estable, y obligó a desplegar al Grupo de Inspección y Desactivación de Explosivos para peinar las zonas afectadas, según el comunicado castrense.
Esta nueva ofensiva se produce en medio de una nueva escalada en Oriente Medio, desencadenada un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, diera por terminada la tregua con Irán.
En este contexto, la Guardia Revolucionaria iraní se atribuyó la autoría de la agresión y aseguró haber atacado "importantes infraestructuras e instalaciones de las bases estadounidenses" de Arifjan (sur) y Ali Al Salem (oeste) en Kuwait, así como los acuartelamientos en el vecino Baréin.
La República Islámica justificó la operación como una respuesta al "incumplimiento de las promesas y las recientes agresiones" de EE.UU., y advirtió que si se repiten las acciones militares norteamericanas extenderá sus "contundentes respuestas" a otras bases del golfo Pérsico.
La ruptura del alto el fuego, pactado el pasado 17 de junio tras meses de hostilidades iniciadas por una ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv contra Teherán el 28 de febrero, fue justificada por la Administración Trump con el objetivo de degradar la capacidad militar de Irán y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, punto clave para el mercado mundial de crudo.