Juan Luis Guerra se reencuentra con Galicia en una noche caribeña un año tras la tormenta

Sanxenxo (Pontevedra), 13 jul (EFE).- El músico dominicano Juan Luis Guerra se ha reencontrado con Galicia este domingo en una noche doblemente caribeña cuando se cumple un año de la tormenta que provocó la cancelación de su último concierto en la comunidad.

Más de 15.000 personas llenaron el campo de fútbol de Baltar, en Portonovo (Sanxenxo, Pontevedra), para ver los conciertos de Grupo Manía (Puerto Rico), Juan Luis Guerra (República Dominicana) y Gente de Zona (Cuba), con una temperatura estival y unas condiciones que hicieron el recinto más caribeño de Galicia en todo el verano.

El concierto nació con mucha expectación, pues en julio del año pasado Juan Luis Guerra también estuvo en Sanxenxo, pero entonces tuvo que parar el concierto al poco de empezar por la fuerte tormenta; fue imposible retomarlo y prometió volver.

Lo hizo ante un público muy animado, que venía de probar la mejor gastronomía de la zona en un domingo especial y tuvo un plus de energía con Grupo Manía, que entonó canciones muy conocidas para empezar una fiesta que tuvo colas kilométricas para entrar, ante la gran expectación.

Juan Luis Guerra saltó al escenario al ritmo de 'Rosalía' y poco después saludó: "Un gran placer estar con todos ustedes", dijo antes de cantar "un merengue muy importante" porque se lo compuso a Jesús, para el que "no hay nada imposible": 'Para ti'.

El público ya estaba entregado, sin dejar de mover las caderas, cuando sonó 'Burbujas de amor' y el dominicano, con su clásica gorra y una americana, abandonó el escenario para que su banda cantase 'Tú' y 'Como abeja en el panal'.

Incluso hubo tiempo para un fragmento de 'Y viva España' antes de que volviese con una chaqueta azul, como la del resto de la banda, y cantase 'Visa para un sueño'.

Con un megáfono en la mano, a continuación, interpretó el inicio de uno de sus temas más reivindicativos: 'El costo de la vida'.

Como en un 'déjà vu' sonó entonces 'Ojalá que llueva café', con el público entregado, aunque en esta ocasión sin que cayese una gota en Sanxenxo, que no tuvo que revivir, ni de lejos, la cancelación de hace un año, aunque por poco, pues el sábado cayó una fuerte tormenta de granizo.

Preguntó por sus "hermanos dominicanos", pero también por venezolanos, cubanos, colombianos, puertorriqueños, peruanos, argentinos, chilenos y hondureños: "Bienvenidos, ya estamos todos", exclamó.

Todo justo antes de anunciar un tema "buenísimo para bailar", 'El farolito', que dio paso a los bises y un nuevo cambio de vestuario: chaqueta vaquera, con el mensaje 'Bachata rosa', y sombrero azul.

Este segundo asalto arrancó con 'A pedir su mano' antes de amagar con marcharse de nuevo: "Quiero agradecerles a todos el cariño. Que lo pasen muy bien, bendiciones", fueron sus últimas palabras antes de que empezase a sonar su canción más mítica: 'La bilirrubina'.

La gente estalló a coro para cantar y bailar el tema que lleva 36 años de éxito y que siempre es el broche de oro de los conciertos de Juan Luis Guerra.

La fiesta no había terminado; la noche, enmarcada en los Conciertos de la Xacobeo, todavía tenía una última parada con Gente de Zona.

El dúo cubano saltó al escenario pasada la una de la madrugada, con 'Bailando' muchísima energía y un público fiel que mantenía, horas después, varios miles de personas.

Los ritmos caribeños no dejaron de sonar y Sanxenxo tuvo, por fin, 'La Gozadera' que esperaba desde hacía un año, para una noche mágica que quedará en el recuerdo.

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