"Lula ya no está en condiciones de ser el presidente de Brasil. Estamos en un avión sin piloto", afirmó el primogénito del expresidente brasileño Jair Bolsonaro en un mensaje que publicó en redes sociales para comentar la sanción impuesta la víspera por el segundo mayor socio comercial de Brasil.
Estados Unidos anunció el miércoles que impondrá a partir del 22 de julio un arancel adicional del 25 % sobre gran parte de las importaciones procedentes de Brasil como sanción por diferentes prácticas comerciales desleales que afectan sus exportaciones hacia el país sudamericano.
El secretario de Estado de EE.UU., Marcos Rubio, en un mensaje publicado en sus redes sociales, atribuyó la sanción a la decisión de Lula de "no negociar de buena fe" con Estados Unidos por colocar "su propio ego" por delante de los intereses de Brasil.
Los aranceles, afirmó Rubio, son el "precio" por la forma como el Gobierno de Lula se comportó en las fracasadas negociaciones para intentar un acuerdo que evitase la imposición de aranceles.
"El (Joe) Biden brasileño está malhumorado, inconsecuente y se convirtió en un peligro para nuestra nación", afirmó Flávio Bolsonaro en un comentario que hizo en el mensaje publicado por Rubio y en el que insistió en atribuir la sanción a Lula.
De acuerdo con el líder ultraderechista, al que las encuestas presentan como el principal rival de Lula en las presidenciales de octubre, el actual mandatario amenaza el futuro de Brasil.
"Quien ve a Lula, ve pasado, atraso, incertidumbre, desconfianza, incompetencia, venganza... ¡Basta! Brasil tiene futuro, pero no tiene tiempo que perder", afirmó el senador opositor.
En un comunicado en el que "repudió" el arancel adicional impuesto por Estados Unidos, el Gobierno brasileño culpó de la sanción alas maniobras de la familia Bolsonaro a falta de menos de tres meses para las elecciones.
"Es lamentable constatar que el desafortunado desenlace de las investigaciones basadas en la Sección 301 forma parte de un relato construido con la activa colaboración de la familia Bolsonaro", señaló el Gobierno en su comunicado.
De acuerdo con la nota, la decisión estadounidense es una respuesta a peticiones de "falsos patriotas que planearon y defendieron públicamente acciones contra nuestro país, movidos por objetivos electorales".
Eduardo Bolsonaro, otro de los hijos del exmadatario, fue condenado el mes pasado por la Corte Suprema de Brasil a cuatro años de prisión por impulsar desde EE.UU. sanciones contra Brasil para intentar torpedear el juicio en que su padre fue condenado a 27 años de prisión por golpismo.
Flávio Bolsonaro llegó a enviar una carta a la Administración Trump en la que pidió el aplazamiento de los aranceles hasta después de las elecciones ante el temor de que la medida favorezca a Lula.
Según un sondeo divulgado el miércoles, el 51 % de los brasileños atribuye la sanción estadounidense a las maniobras de la familia Bolsonaro y solo un 30 % considera que Lula tuvo la culpa.