"Nuestro objetivo es que esta infraestructura estratégica genere cada vez más valor y mayores beneficios para todos los panameños", dijo el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman.
Una vez concluida la transacción, Panamá será propietaria del 100 % de Petroterminal de Panamá, S.A. (PTP), "consolidando el control nacional sobre una de las infraestructuras estratégicas más importantes del país y una plataforma clave para el desarrollo logístico y energético" del país, según la información oficial.
Petroterminal es una empresa mixta que opera un oleoducto de 130 kilómetros que recorre el país centroamericano y que fue fundada en 1981 gracias a un acuerdo entre Panamá y la compañía estadounidense, Northville Industries.
El oleoducto transporta mensualmente un aproximado de 10 millones de barriles de crudo desde una terminal ubicada en Chiriquí Grande en el Atlántico, hasta otra situada en Puerto Armuelles en el Pacífico, según información de la empresa publicada en la página web.
Así, cientos de buques petroleros descargan y cargan más de 100 millones de barriles de crudo al año para llevarlo a mercados de Asia y de la costa oeste del continente americano, según la propia empresa.
La compra se hará en base al contrato vigente desde 1977 y será pagada "con los ingresos y flujos generados por la propia empresa", con lo que "en consecuencia, la operación no requerirá recursos del Tesoro Nacional, no implicará endeudamiento público ni afectará el financiamiento de obras, programas sociales o inversiones del Gobierno", según el Gobierno panameño.
Panamá prepara licitaciones de proyectos como un tren de carga y pasajeros hasta la frontera con Costa Rica, puertos y un gasoducto en las cercanías del Canal de Panamá, además de otras obras de infraestructura pública.