El cantante inglés saltó al escenario como un torbellino con 'Lights Out', el sencillo del retorno de Astley en 2010, un tema con sonido pop-rock.
Después continuó con 'Together Forever', un himno de los 80 que defendió con elegancia y una voz potente como el primer día, a la que respondió el auditorio de Cap Roig, la cita organizada por Clipper's Live y CaixaBank, con un estallido de energía que lo puso en pie.
Astley se dirigió al público para preguntar: “¿Dónde demonios vais de vacaciones? ¡Esto es el paraíso!”, tras lo que apostó por 'Dippin My Feet', publicada en 2023 y cuyo tono oscila entre el soul y el funk en una demostración de capacidad de reinventarse sin perder la identidad.
Con 'Waiting on You', publicada este 2026, Astley se reafirmó como un artista presente y, de inmediato, llegó 'She Wants to Dance with Me', el primer gran éxito de Rick Astley escrito íntegramente por él y con el que reveló su gran capacidad como compositor.
Para más versatilidad, el protagonista de la noche sorprendió al público de Cap Roig aparcando el micrófono para sentarse a la batería. Exhibiendo una gran habilidad con las baquetas, incluido algún truco, interpretó 'Where Is My Husband!', de la británica Raye.
De regreso al micrófono, obsequió a sus seguidores más fieles con 'Hold Me in Your Arms', uno de sus éxitos de finales de los 80, antes de interpretar 'Dance', del álbum '50', que supuso el retorno del artista después de diez años sin publicar y que convirtió Cap Roig en una misa góspel.
Los jardines de Cap Roig, con el mar Mediterráneo a sus pies, se volvieron todavía más mágicos cuando la poderosa voz de Astley se lanzó a cantar 'Cry for Help’, la gran balada de su carrera. El público respondió con entusiasmo y cantando a coro.
Y justo después, Astley se transformó por unos minutos en el mítico cantante norteamericano Roy Orbison para interpretar ‘Oh, Pretty Woman’ y el auditorio de Cap Roig se convirtió en una gran pista de baile.
La noche continuó con propuestas más recientes y Astley, vestido íntegramente de blanco, como su banda, interpretó 'Raindrops', una pieza publicada este mes de abril, que fue acogida con calidez, 'Never Gonna Stop' y 'Keep Singing', también de '50'.
Para el tramo final del concierto, el músico escogió 'Whenever You Need Somebody' y 'Take Me To Your Heart'. Con estos himnos ochenteros, que defendió con una energía y un carisma envidiables, el público de Cap Roig se levantó definitivamente a bailar.
Para las últimas pulsaciones del concierto, el artista todavía guardaba sorpresas: una poderosa versión de 'Highway to Hell', de AC/DC, para la que se sentó de nuevo a la batería, afirmándose como un músico más que completo.
Ese último tramo siguió con 'Angels on My Side', el sencillo más destacado del retorno a los escenarios de Astley en 2010.
El cantante guardó para el final el himno que todo el mundo esperaba y, sin necesidad de bises, regaló al auditorio de Cap Roig una interpretación brillante de 'Never Gonna Give You Up'.
La canción fue una explosión de brazos levantados y voces cantando al unísono y redondeó un concierto de primer nivel, lleno de recuerdos.
El festival de Cap Roig continuará hasta el 18 de agosto, después de ver desfilar por sus jardines a artistas de renombre como Diana Krall, Antonio Orozco, Valeria Castro, Luz Casal o Ana Torroja.