El resultado negativo de los dos últimos meses hizo que el sector acumulara un crecimiento de tan solo un 2 % en el primer semestre del año, el mismo porcentaje registrado en los cinco primeros meses y por debajo de la expansión del 2,4 % medida hasta abril, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
De la misma forma, el crecimiento acumulado en doce meses (interanual) cayó desde el 2,9 % en abril hasta el 2,6 % en mayo y en junio.
De acuerdo con el organismo estatal de estadísticas, pese a que el sector servicios se encuentra un 19,9 % por encima del nivel que tenía en febrero de 2020, antes de la pandemia de la covid, en junio se ubicó un 0,3 % por debajo de su máximo histórico, registrado en octubre de 2025.
El estancamiento del sector en junio con respecto a mayo obedeció a que cuatro de las cinco actividades analizadas registraron retracción.
La actividad que más pesó negativamente en el resultado de junio fue la de servicios profesionales, administrativos y complementarios, con una retracción del 1,4 %.
También registraron resultado negativo en el mes los otros servicios (-2,2 %), los servicios prestados a las familias (-1,2 %) y los transportes (-0,1 %).
La única actividad que creció en junio con respecto a mayo, con un 1,8 % de expansión, fue la de servicios de información y comunicación.
Así como la economía brasileña en general, el crecimiento del sector servicios está en desaceleración.
El sector se expandió un 2,8 % en 2025 tras haber avanzado un 3,1 % en 2024 y la última previsión del Gobierno es que su crecimiento se limite al 2,4 % en 2026.
El PIB brasileño, por su parte, creció un 2,3 % en 2025 tras haber avanzado un 3,4 % en 2024 y la última previsión de los economistas es que esa desaceleración prosiga este año y que el crecimiento tan solo llegue al 2 % en 2026.