El euro se cambiaba hacia las 15.00 horas GMT a 1,1539 dólares, frente a los 1,1541 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.
El Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio de referencia del euro en 1,1534 dólares.
La guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz benefician al dólar como activo seguro en momentos de incertidumbre.
Los precios de producción subieron en EE.UU. en julio un 4,7 %, frente al 5,5 % de junio, segunda caída consecutiva y una ralentización mayor de lo previsto.
Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo subieron en EE.UU. la semana pasada en 9.000, hasta las 209.000 solicitudes, más de lo anticipado, y la cifra supera las 200.000 por primera vez desde hace cuatro semanas.
Estas cifras apuntalan las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) no subirá el precio del dinero en septiembre y debilitan al dólar.
El dólar ya se debilitó algo tras la publicación de la caída del índice de precios de consumo (IPC) en EE.UU. en julio hasta el 3,4 % interanual ( 3,5 % en junio).
Los tipos de interés de la Fed están en un rango entre el 3,5 y el 3,75 % y los del BCE en el 2,25 %.
Por ello si el BCE sube sus tipos en septiembre se reducirá el diferencial con los de EE.UU. y esto frena la caída del euro.
La moneda única se cambió en una banda de fluctuación entre 1,1512 y 1,1545 dólares.