Los líderes religiosos alcanzaron este acuerdo en la conferencia 'Diversidad y Paz Social: una Alianza para un Futuro Prometedor', organizada por la Liga Mundial Musulmana en la capital, Abuya.
El encuentro "fue testigo del acuerdo unánime entre los líderes religiosos que representan a todas las religiones y cultos de la región" para adoptar resoluciones destinadas a fortalecer la cohesión social, el diálogo religioso y la coexistencia pacífica, según un comunicado publicado por medios locales este jueves, el día después de que terminara el evento.
La conferencia "estableció un organismo coordinador para los líderes e instituciones religiosas y cívicas en África occidental con el fin de dar seguimiento a la implementación de los compromisos del plan".
La reunión también sirvió para pedir programas nacionales de sensibilización pública destinados a promover el sentimiento de pertenencia nacional, el respeto a la diversidad y la coexistencia pacífica.
Además, los líderes instaron a los medios de comunicación y a las instituciones culturales a promover una comunicación responsable, contrarrestar los rumores y la retórica incendiaria, y destacaron la importancia de desarrollar planes educativos para promover la ciudadanía, el respeto mutuo el diálogo y la convivencia.
La conferencia también consideró que la diversidad religiosa, étnica y cultural son una realidad universal y que su gestión eficaz es esencial para fortalecer la unidad.
Por último, los participantes recalcaron que la religión debe transmitir un mensaje de paz y misericordia, en lugar de ser instrumentalizada para alimentar conflictos, violencia y extremismo.
El compromiso llega semanas después de que la presidencia nigeriana asegurara que el mandatario estadounidense, Donald Trump, elogió a su homólogo nigeriano, Bola Ahmed Tinubu, por su liderazgo contra el terrorismo y la violencia contra cristianos.
Esta postura marca un cambio de tono respecto a las tensiones registradas en noviembre de 2025, cuando Trump acusó a Abuya de permitir una supuesta matanza de cristianos y amenazó con una posible intervención militar, mientras el país africano rechazó que esa fuera "la realidad sobre el terreno".
El noreste de Nigeria sufre ataques del grupo yihadista Boko Haram desde 2009, una violencia que empeoró a partir de 2016 con el surgimiento de su escisión, Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP).
Asimismo, en el noroeste del país, Lakurawa, un grupo aparentemente ligado a la organización terrorista Estado Islámico-Provincia del Sahel (ISSP), también suele cometer atentados en los estados de Kebbi y Sokoto desde hace unos años.