"La estabilidad de Yemen es fundamental para la seguridad y la estabilidad de la región y del mundo, la seguridad de la navegación internacional, el comercio mundial, la protección de las cadenas de suministro globales, la reducción del terrorismo y la delincuencia organizada y para frenar la migración irregular", expresó Al Saadi durante una sesión del Consejo sobre la situación en Yemen.
Al Saadi aseguró que el Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen y el pueblo yemení "han pagado un precio desmesurado debido a la guerra librada por las milicias hutíes", una "tragedia" resultado del golpe de Estado perpetrado por este grupo, "que ha apostado por los intereses del régimen iraní en detrimento del pueblo y de sus aspiraciones".
El representante condenó los recientes ataques hutíes contra el aeropuerto de Saná, capital de Yemen, así como contra buques comerciales en el estrecho de Bab el-Mandeb, la puerta de entrada al mar Rojo, y contra la población civil en Arabia Saudí.
Al Saadi se refirió a la muerte de dos rescatistas el martes tras impactar un misil cuando realizaban operaciones de salvamento cerca del buque mercante Tihama, en el que fallecieron cuatro tripulantes tras ser atacado en Bab el-Mandeb por los hutíes.
"Esto ha puesto de manifiesto, una vez más, la indiferencia de los hutíes hacia la vida de los equipos de rescate y los tripulantes, así como su desprecio por las normas y reglas que rigen la navegación marítima", apuntó.
A finales del mes pasado, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra la navegación saudí en el mar Rojo, alegando que la medida era una represalia por las restricciones impuestas en las zonas controladas por los insurgentes yemeníes.
El representante yemení hizo hoy un llamamiento al Consejo de Seguridad y a la comunidad internacional para que, más allá de condenar los ataques, establezcan "medidas concretas que preserven los esfuerzos por la paz y eviten que se repitan tales violaciones".
"El comportamiento de las milicias hutíes en los últimos años revela un patrón constante de elusión de las obligaciones de paz mediante la fabricación de crisis y enfrentamientos externos", señaló.
Por otro lado, aseguró que el Gobierno reconocido internacionalmente está trabajando para reanudar las exportaciones de petróleo y restablecer los ingresos soberanos del Estado, de modo que estos puedan destinarse "al servicio del pueblo yemení".