“Y no es un asunto personal. Es un asunto de defensa de la patria, así de sencillo”, sostuvo la mandataria al responder sobre las políticas de cancelación de visas estadounidenses, incluido el caso de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
Sheinbaum reiteró su opinión de que muchas de esas cancelaciones “no tienen razones de seguridad, sino más bien políticas”, aunque reconoció que desconoce de qué área del Gobierno estadounidense proceden esas decisiones.
La gobernante defendió que señalar lo que considera actos de injerencia no supone buscar una confrontación con Washington y recordó que otros presidentes mexicanos han asumido posiciones similares en distintos momentos históricos.
“Eso no quiere decir que haya un rompimiento ni mucho menos, sino decir las cosas como son”, expresó.
Como antecedente, la jefa de Estado recordó las tensiones durante el Gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) con el entonces embajador estadounidense, John Gavin, y reivindicó la tradición diplomática mexicana de autodeterminación de los pueblos, que vinculó con la Doctrina Estrada y con posiciones históricas frente al bloqueo a Cuba.
Sheinbaum contrastó esa visión con la del expresidente Felipe Calderón (2006-2012), a quien acusó de haber abierto las puertas a agencias estadounidenses para buscar legitimidad después de una elección que volvió a calificar de fraudulenta.
También mencionó a Genaro García Luna y sostuvo que durante esos años recibió reconocimientos de agencias estadounidenses antes de que, según afirmó, resultara "aliado al narco”.
La presidenta insistió en que México debe cooperar con Estados Unidos, pero bajo condiciones de igualdad y respeto mutuo, y sostuvo que cualquier señalamiento contra ciudadanos mexicanos debe acompañarse de pruebas que puedan ser evaluadas por las autoridades nacionales.
En ese contexto, relató que su gabinete reconsideró rechazar una invitación de la DEA a Omar García Harfuch para una conferencia en Argentina, con el objetivo de mostrar resultados de seguridad.
Horas antes, Sheinbaum había afirmado que la cancelación de visas a personas políticamente expuestas tiene, en su opinión, un “sentido político, esencialmente”, y acusó a sectores de la oposición mexicana de utilizar esas decisiones como herramienta de presión.
“Hay que buscar siempre una buena relación, pero también hay que decir las cosas”, remarcó la presidenta mexicana, y reiteró que su país debe defender su independencia y soberanía sin aceptar subordinación.