El ministro del Interior búlgaro, Ivan Demerdzhiev, aseguró en una rueda de prensa que, en coordinación con el Ministerio de Defensa, han aplicado "todas las medidas posibles" en la base aérea de Bezmer, en el centro del país.
"Estamos monitoreando constantemente la situación y continuaremos aplicando medidas de prevención mucho más amplias e intensivas que el nivel de información sobre una posible amenaza en este momento", afirmó el ministro del país balcánico perteneciente a la OTAN.
La declaración se produce después de que el FT publicara que las fuerzas iraníes han evaluado la posibilidad de atacar objetivos estadounidenses en Europa si el presidente Donald Trump intensifica la guerra.
El diario cita a dos fuentes de Teherán "cercanas al régimen", que apuntan a activos estadounidenses en el sureste europeo, entre ellos Bulgaria.
El pasado julio, el Parlamento búlgaro autorizó el despliegue de hasta ocho aviones cisterna estadounidenses en la base de Bezmer para operaciones de reabastecimiento en Oriente Medio.
Según medios locales, actualmente hay dos aeronaves estacionadas en la base, aunque el Ministerio de Defensa no ha confirmado oficialmente ningún número.
Bulgaria anunció el martes la recepción de dos sistemas antidrones de los diez adquiridos a la empresa estadounidense Axon, en un contexto de refuerzo de la seguridad aérea tras la reciente incursión de un dron ucraniano procedente de Rumanía.
Según una de las fuentes citadas por el FT, Chipre también figura entre los posibles objetivos de represalia iraní, y en la isla una base aérea británica ya fue atacada por un dron en marzo.