Fuentes de la Presidencia libanesa confirmaron este miércoles a EFE que Aoun se reunirá primero mañana jueves con el papa, y el viernes con el presidente italiano, Sergio Mattarella, y la primera ministra, Giorgia Meloni, sin dar más detalles del contenido del viaje.
La visita del mandatario libanés a Roma, ciudad que precisamente acogió la sexta y la séptima ronda de negociaciones entre el Líbano e Israel, se produce en un momento en que todavía no se ha fijado una fecha para la octava ronda de conversaciones -mediadas por Estados Unidos- para avanzar en el acuerdo marco entre ambos países para sentar una hoja de ruta hacia la paz.
Asimismo, el viaje también coincide con los esfuerzos del Gobierno libanés para encontrar alternativas en caso de que no se renueve el mandato de la misión de la FINUL del sur del país, cuya salida está prevista oficialmente para el 31 de diciembre de 2026, y a partir de esa fecha comenzará una reducción y retirada ordenada a lo largo de 2027.
Italia presentó una propuesta para seguir en el Líbano tras la salida de la FINUL que pasa por mantener tropas italianas en el sur del país incluso después del fin del mandato de la misión de la ONU, una postura que contemplan en otros países europeos como Francia.
El objetivo sería apoyar al Ejército libanés en sus misiones en el sur, bajo la idea de que la seguridad del Líbano, de la región y del Mediterráneo depende de reforzar a las Fuerzas Armadas libanesas y dotarlas de recursos.
En cuanto a las negociaciones con Israel, Aoun insistió ayer en declaraciones a la prensa en que "el Líbano está comprometido con la plena aplicación del acuerdo marco y confía en que Estados Unidos lo implemente", mientras pidió que se presionara al Estado hebreo para que cese los bombardeos y la destrucción de viviendas en el sur.