“Nuestro continente realmente está resultando muy distinto de lo que era. Han pasado de la izquierda a la derecha. Todos están yendo hacia la derecha”, afirmó ante periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca.
Donald Trump apuntó que muchos de los países de la región no tenían hace dos años ningún respeto por Estados Unidos, pero aseguró que ahora sí lo tienen y que a Washington le está “yendo muy bien en Sudamérica, en Latinoamérica”.
El mandatario puso como ejemplo la reciente llegada al poder en Colombia del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien sucedió al izquierdista Gustavo Petro tras varios años de tensiones entre Bogotá y la Administración estadounidense.
El líder republicano, que respaldó electoralmente a De la Espriella en la segunda vuelta presidencial, se atribuyó parte de la victoria del nuevo presidente colombiano, al asegurar que “no era el favorito” en los comicios.
Trump, que también mantiene una estrecha relación con el presidente argentino, Javier Milei, mencionó además que ayudó a ganar elecciones a “muchas personas” en ese país.
El presidente estadounidense apuntó incluso que mantiene “una buena relación” con Brasil, pese a las tensiones entre su Gobierno y el del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, quien en octubre se enfrentará en las urnas a Flávio Bolsonaro, aliado de Trump.
Brasil, con la presidencia de Lula, y México, con Claudia Sheinbaum, son los principales bastiones de la izquierda en la región, que por otro lado cuenta con varios Gobiernos alineados con Trump, como los de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Perú y Paraguay.
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