Los casos se produjeron en las provincias de Khentii, Dornod, Selenge y Khuvsgul, según explicó este martes Batjargalyn Khandarmaa, especialista en biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático, a medios locales.
En cada uno de los episodios, las autoridades medioambientales y los servicios de emergencia locales trabajaron conjuntamente para alejar a los animales sin asustarlos ni sobresaltarlos, indicó la especialista.
El ministerio trata ahora de determinar qué está llevando a los osos a aproximarse a zonas residenciales y estudia factores como la disponibilidad de plantas y frutos de los que se alimentan o la posibilidad de que hayan sido desplazados de sus hábitats por cazadores furtivos o por la presencia de personas que recolectan frutos y otros productos silvestres.
Las autoridades advirtieron además de que los osos pueden acercarse a asentamientos y zonas de pastoreo en busca de comida y agua, especialmente ante situaciones de escasez de alimento, sequías o incendios forestales.
Los restos de ganado y los residuos alimentarios también pueden atraer a estos animales hacia áreas habitadas, por lo que el ministerio difundió recomendaciones para que la población adopte medidas de precaución.
Las autoridades mongolas señalaron a su vez que advirtieron de un aumento en los últimos años de los ataques de osos al ganado, que expertos vinculan, entre otros factores, al cambio climático, la escasez de alimentos en sus hábitats, los incendios forestales y la explotación de los recursos naturales.