"La contribución excepcional al impuesto de sociedades que se exige a las empresas de muy gran tamaño se reducirá", prometió Lecornu en una carta dirigida al sector empresarial en la que avanzó sus intenciones para los presupuestos, misiva publicada por él mismo en sus redes sociales.
Lecornu hace referencia a los gravámenes extra impuestos a través de un recargo al impuesto de sociedades, que afectaron desde 2025 a los beneficios de unas 300 empresas francesas que facturan más de 1.500 millones de euros al año.
Es una medida que "respondía a una situación excepcional", según Lecornu, y "lo que es excepcional debe permanecer excepcional".
"Mi convicción es simple: un país no se puede recuperar de manera duradera rompiendo su motor económico", detalla Lecornu, que reconoce un contexto difícil por la crisis de Oriente Medio y la sequía excepcional de este verano, pero promete que no habrá nuevos impuestos.
Este miércoles también se filtraron otras medidas que Lecornu plantea introducir, como disminuir la remuneración de los ministros, según informó el canal televisivo BFMTV, o mantener la reducción considerable de los impuestos sobre la transmisión de empresas familiares y facilitar la adquisición por parte de los empleados, otra de las propuestas detalladas en su carta.
Si la mayoría de medidas contempladas apuntan a una intención, por parte del Gobierno, de ganarse el favor de los empresarios ante lo que será una nueva batalla legislativa para lograr la aprobación de las cuentas de 2027 (marcada, además, por la carrera electoral para las presidenciales de abril y mayo próximo), el texto también deja entrever otras opciones menos favorables.
La carta de Lecornu menciona que el Gobierno acentuará la revisión de determinadas ventajas fiscales y ayudas a empresas para modificarlas o eliminarlas más ágilmente si no demuestran ser útiles o generan beneficios injustificados.