"El actual nivel de precios del gas en la bolsa no es récord. Los récord se establecerán más adelante y los europeos son conscientes de ello", aseveró el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
La Unión Europea ha llegado a la recta final de la temporada de llenado con menos gas almacenado y con precios considerablemente más elevados, según reconocieron a principios de mes las autoridades europeas, mientras los precios han alcanzado los 74 euros por megavatio hora (MWh), su nivel más alto en más de tres años.
El gas europeo cuesta así más del doble que hace un año y que antes del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, cuando rondaba los 32 euros por MWh, aunque continúa muy lejos de los casi 340 euros alcanzados en agosto de 2022 tras el comienzo de la guerra en Ucrania.
"Los europeos están ahora en una situación muy difícil", señaló Peskov, al constatar que "tienen problemas con el llenado de los depósitos subterráneos de gas".
Según el representante del Kremlin, "incluso alcanzado el máximo ritmo de bombeo, ya no lograrán (llenarlos) hasta la llegada del invierno".
"Partiendo del sentido común, desde hace mucho podrían haber utilizado (el gasoducto) Nord Stream, una de cuyas líneas todavía está intacta y funcional. Puede ser puesta en marcha de inmediato", sostuvo.
Sin embargo, señaló que "el sentido común en Europa se ve ensombrecido por los factores políticos y la obsesión compulsiva de infligir a Rusia una derrota estratégica".
"Naturalmente, los europeos deben buscar fuentes más baratas de abastecimiento de energía y un gas más barato. La opción más barata para ellos podría ser el gas ruso, el gas de tubería ruso, el gas licuado ruso", recalcó.
Concluyó que "de momento vemos que los europeos se perjudican a sí mismos, dañan su economía, perjudican a sus ciudadanos, comprando gas al contado a un precio que supera significativamente el precio del gas ruso transportado por gasoducto".
Los países europeos suspendieron casi totalmente las importaciones de gas ruso tras el comienzo de la guerra en Ucrania en febrero de 2022.