La fuga ocurrió en el Hospital Arzobispo Loayza, en el centro histórico de la capital Lima, a donde el recluso había sido trasladado desde la cárcel de Lurigancho, tras ser diagnosticado con una hernia abdominal.
El reo, identificado como Mayki Caigen Herrera Paredes, se encontraba custodiado en el hospital por dos agentes penitenciarios, que quedaron detenidos por la Policía tras descubrirse la fuga.
La Policía ha iniciado las acciones de búsqueda para recapturar al preso, a la vez que el Inpe ha abierto una investigación para conocer la forma en que se dio la fuga e identificar a los responsables.
El Gobierno de la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, pretende reformar el sistema penitenciario, que alberga a más de 100.000 reclusos en 69 cárceles cuya capacidad en conjunto apenas es de 40.000 internos, lo que hace que muchas prisiones registren un gran hacinamiento.