Sudanesa ERR y organizaciones humanitarias lideran las quinielas para el Nobel de la Paz

Copenhague, 8 oct (EFE).- La sudanesa Salas de Respuesta a Emergencias (ERR), organizaciones humanitarias y tribunales internacionales lideran los pronósticos para el Nobel de la Paz, que se falla este viernes en Oslo.

Las ERR, que ya sonaban con fuerza el año pasado, están en las primeras posiciones en las casas de apuestas y figuran entre los candidatos del Instituto para la Investigación sobre la Paz (PRIO) de Oslo, además de ganar el año pasado el denominado Nobel Alternativo de la fundación sueca Right Livelihood Award y el premio noruego Rafto de derechos humanos.

Ganadores del Nobel de la Paz como la birmana Aung San Suu Kyi, el timorense José Ramos-Horta, la iraní Shirin Ebadi o la nigeriana Wangari Maathai habían obtenido previamente alguno de esos dos galardones.

Médicos sin Fronteras, Save the Children y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) también son mencionados en las quinielas y por organizaciones como PRIO o Nobeliana, impulsada por historiadores noruegos.

Tanto la Corte Penal Internacional (CPI) como la Corte Internacional de Justicia (CIJ) figuran de nuevo en los pronósticos, así como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) o la Relatora especial de las Naciones Unidas para los Territorios Palestinos ocupados, Francesca Albanese.

El Consejo de la Paz noruego apunta a la Campaña para Detener a los Robots Asesinos, mientras en las casas de apuestas suenan también otros nombres como la activista climática ugandesa Vanessa Nakate, el ambientalista británico David Attenborough o el papa Leon XIV.

Las listas de candidatos no son más que meras especulaciones, porque el Comité Nobel noruego únicamente publica el número total de aspirantes (287 este año) y no confirma nombres hasta pasado medio siglo, que sólo se pueden conocer antes si los revelan quienes los han nominado.

Según el testamento de Alfred Nobel, el magnate sueco creador de los premios, pueden designar candidatos al premio de la Paz catedráticos de universidad en Derecho, Historia y Ciencias Políticas, parlamentarios, antiguos laureados y miembros de tribunales internacionales, entre otros.

A diferencia de hace un año, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha adoptado un perfil bajo y no se ha referido públicamente a un premio que entonces reclamó con insistencia.

"He hecho más por crear la paz que ningún otro líder en tiempos modernos", llegó a decir Trump, cuando aseguraba que había solucionado siete conflictos bélicos en el inicio de su segundo mandato.

Trump tampoco aparece destacado en las quinielas de las casas de apuestas, después de un año en el que amenazó con invadir Groenlandia, impulsó el secuestro y posterior encarcelamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro, e inició una guerra con Irán.

Aunque no fue distinguido por el Comité Nobel, Trump sí recibió en enero la medalla conmemorativa, obsequio de la opositora venezolana María Corina Machado, ganadora el año pasado, un gesto polémico que ella justificó como un acto de "gratitud" por sus acciones para encaminar la "libertad" en Venezuela.

Su decisión, que recibió amplias críticas de la clase política noruega, llevó al Instituto Nobel a aclarar que el premio es inseparable del ganador e intransferible y que un laureado no puede compartirlo con otros ni transferirlo una vez que ha sido anunciado.

La elección de Machado también había sido recibida previamente con polémica en Noruega, por las fuerzas más a la izquierda del Parlamento y por el Consejo de la Paz, que agrupa a 17 organizaciones pacifistas noruegas y a unos 15.000 activistas.

Esta entidad se negó además a organizar la tradicional procesión de antorchas por el centro de Oslo en honor al laureado, que asumió en su lugar una organización noruega-venezolana.

El Instituto Nobel confirmó además que la elección de Machado fue filtrada de forma ilegal pero sin que se pudiese determinar cómo, después de que varias personas colocaran cantidades importantes de dinero en páginas web de pronósticos horas antes del anuncio.

En respuesta a esa filtración, el Instituto Nobel aseguró que tomaría medidas para reforzar la protección contra amenazas externas y revisaría su infraestructura digital.

El premio de la Paz es el único de los seis Nobel que se otorga y se entrega fuera de Suecia, en Oslo, por deseo expreso del creador de los galardones, ya que en su época Noruega formaba parte del vecino país.

Lo
más leído
del día