"Habíamos desplegado un gran dispositivo de seguridad, pero tuvimos una manifestación con un nivel de violencia inédita", se defendió hoy Guyot ante la prensa sobre la polémica que emerge por el gran número de comercios y de edificios públicos que fueron vandalizados.
En una conferencia de prensa en la calle junto al alcalde de la que es la tercera ciudad de Francia, el ecologista Grégory Doucet, el delegado del Gobierno, hizo hincapié en que "la policía estuvo al máximo posible en todas partes" y que disponía de medios, pero "no puedo poner un policía en cada tienda".
Doucet explicó que en el recorrido que hizo esta mañana pudo comprobar "el caos en la ciudad", en la que, entre otras cosas, la oficina de turismo fue destruida por un incendio provocado por algunos manifestantes, y se felicitó de que las fuerzas del orden hubieran dado prioridad a la protección de las personas y que la jornada se saldara sin ningún herido grave.
A ese respecto, quiso "agradecer a los servicios de la Policía Nacional y de la Gendarmería" su activación aunque "no pudieron impedir los saqueos (...) pero que hicieron todo lo posible para preservar las vidas".
El alcalde ecologista reconoció que "nuestro mayor temor era tener heridos graves" y no quiso entrar directamente en la cuestión de si el dispositivo de seguridad estaba suficientemente dimensionado: "eso lo tiene que responder el prefecto".
En cualquier caso, y más allá de constatar el carácter "inédito" de la violencia en esta protesta, Doucet argumentó que habrá que plantearse las necesidades en términos de seguridad ante esa realidad.
Por eso justificó la reunión que han pedido para abordar esa cuestión al primer ministro, Sébastien Lecornu, tanto él como los alcaldes de las otras dos grandes ciudades, París, Emmanuel Grégoire, y Marsella, Benoît Payan.
Según las cifras del Ministerio del Interior comunicadas el sábado a las 20.00 horas, y que todavía no han sido actualizadas, en el conjunto de Francia fueron arrestadas 1.200 personas por estar implicadas en la violencia en que degeneraron las protestas en muchas ciudades.