"Lo que queremos son techos a los alquileres y el fin de la nueva ley de arrendamiento", afirmó Veloso a EFE. Según explicó, la nueva normativa permite que los propietarios suban las rentas "100 o 200 euros de un año para otro", mientras que la legislación anterior fijaba, dijo, un límite del 2 %.
El portavoz pidió medidas públicas para ampliar la oferta de vivienda asequible. "Lo que queremos también son medidas efectivas por parte del Estado, como vivienda pública, utilizar inmuebles públicos para alquilar a las personas", señaló.
Veloso criticó que el Gobierno venda propiedades estatales a empresas privadas, que, según denunció, obtienen después importantes beneficios con esos inmuebles.
El dirigente reconoció la influencia de las protestas por la vivienda celebradas en España y Francia. "Claro que hay influencias de las acampadas de España y también de las movilizaciones de otros países, como en Francia", afirmó, y defendió la necesidad de coordinar las movilizaciones para reclamar medidas que faciliten el acceso a una vivienda asequible.
Preguntado por la posibilidad de convocar una huelga general simultánea, Veloso respondió que le gustaría que la protesta se extendiera a varios países. "A mí me gustaría que hubiese una huelga general en los otros países, en España, en Francia y en Portugal. Creo que eso sería muy bueno y muy importante", afirmó.
El portavoz instó especialmente a la Confederación General de los Trabajadores Portugueses (CGTP), la principal central sindical lusa, a respaldar esa convocatoria. "Es importante que la CGTP escuche a la gente, salga a las calles y haga una huelga general para que podamos de hecho enfrentar a este Gobierno y, quién sabe, derribar al Gobierno de Montenegro", declaró.
La acampada del Rossio se enmarca en las movilizaciones juveniles por el derecho a la vivienda, que también han tenido lugar en otras ciudades portuguesas, entre ellas Oporto.