El epicentro para el intercambio de ideas de esta nueva hornada es la Universidad de Birzeit, la más prestigiosa de Cisjordania, constantemente en el foco de las redadas del Ejército israelí (FDI) y con la marca indeleble de sus 41 alumnos muertos a manos de militares o colonos desde 1984 a 2026, según sus registros históricos.
Desde la Facultad de Derecho y Administración Pública, en la que se oferta también el grado en Ciencias Políticas, la estudiante Lara Yasin (23 años) lamenta que "la amplia brecha generacional entre jóvenes y políticos" de la AP está lastrando "la confianza" en las autoridades.
"Considero que la falta de elecciones, que hace que los políticos permanezcan en sus cargos durante años y años, es un factor clave", declara a EFE esta licenciada en Relaciones Internacionales, que actualmente cursa un máster en Diplomacia y Seguridad Global.
La semana pasada, el presidente palestino, Mahmud Abás (90 años), decretó el aplazamiento de los comicios legislativos hasta septiembre de 2027, justificando la supuesta inviabilidad de la celebración con los "obstáculos impuestos por las medidas israelíes" y los brutales ataques colonos en Cisjordania.
Los palestinos no celebran elecciones legislativas desde 2006, cuando Hamás se impuso a Fatah, el partido de Abás. Los últimos comicios convocados, en 2021, también fueron cancelados por el presidente palestino, que alegó entonces la negativa de Israel a permitir la votación en Jerusalén Este ocupado.
"Es triste y decepcionante que se hayan vuelto a posponer. Nuestra gente necesita poder elegir a sus líderes para ser una democracia. Los jóvenes traemos ideas frescas y nuevas, si nos dan un lugar construiremos un futuro mejor", afirma a EFE Abdelkarim, un recién egresado de la misma facultad que prefiere no revelar su apellido, consciente de que sus declaraciones no agradarán a los líderes de la Autoridad Palestina.
Aunque su visión es compartida de forma generalizada por otros compañeros como Yara Anwar Jalil (22 años), estudiante de Relaciones Internacionales y oriunda de Gaza, que refuerza el mensaje de "apuntalar la democracia", pese a que aún no ha tenido la oportunidad de acudir a las urnas en unas legislativas.
"Nuestra única arma es el conocimiento, ése es el primer paso para lograr un cambio. Los jóvenes podemos transformar la realidad política si mejoramos cómo nos comunicamos entre nosotros y con el exterior (...) Tenemos muchas miradas ahí fuera puestas sobre nuestras cabezas", expresa Anwar Jalil desde un salón de la facultad empapelado con carteles de "mártires de la universidad" y del "genocidio en Gaza".
Tras el 7 de octubre de 2023 surgió una generación de jóvenes palestinos, principalmente en Gaza pero también en Cisjordania, enfocada en crear contenido sobre el conflicto desde la crudeza del terreno y una perspectiva personal, que multiplicó exponencialmente sus seguidores, pasando de unas decenas de miles a incluso millones, en algunos casos.
Sus relatos retumbaron con fuerza agitando conciencias en el exterior y algunos, como el fotógrafo Motaz Azaiza o la periodista Plestia Alaqad, entre muchos otros, se han convertido en figuras con repercusión internacional, pero sin un puente que recorrer hacia la representación política palestina.
"Todos crecemos con el sueño de generar un gran impacto en Palestina y de construir un futuro mejor para el país (...) Necesitamos un sistema renovado que brinde más oportunidades a los jóvenes para aportar su experiencia. El mundo está cambiando, y nosotros, por ejemplo, estamos más familiarizados con el uso de las redes sociales, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías", sintetiza la estudiante Lara Yasin.
Pese a la falta de acceso a las instituciones por parte de la AP, los jóvenes palestinos de la Facultad de Derecho y Administración Pública de la Universidad de Birzeit coinciden rotundamente en que el "sistema de ocupación" israelí en Cisjordania y Gaza es el principal obstáculo de cara a desarrollarse como Estado independiente y democrático.
La herida de los casi 74.500 palestinos muertos desde el 7 de octubre de 2023 en el asedio de Israel a Gaza, donde prosiguen los bombardeos, consterna y también desangra a una Cisjordania agitada por la violencia de colonos judíos, los cortes de rutas de las FDI, el desplazamiento forzado de familias enteras y las demoliciones.
La decana de la Facultad de Derecho y Administración Pública, Lourdes Habash, reconoce a EFE que "no es fácil" enseñar a los estudiantes sobre "liberalismo o paz" cuando, en ocasiones, "ni siquiera pueden llegar al campus" y, en cambio, "los soldados israelíes irrumpen en nuestras instalaciones".
"No es fácil enseñar a nuestros estudiantes a afrontar la situación cuando ven lo que ocurre sobre el terreno, y observan lo que la ocupación ha hecho y sigue haciendo en este lugar (...) Es, en definitiva, una contradicción difícil de sobrellevar", lamenta Habash.