La trigésimo primera edición de la Feria Internacional de Comercio e Inversión de Macao (MIF) abrió este miércoles sus puertas con la participación del jefe del Ejecutivo local, Sam Hou Fai, y de la secretaria de Economía y Finanzas, Ng Wai Han.
Esta última desgranó la importancia de los lazos comerciales con nuevos socios como el mundo hispanohablante dentro de los planes oficiales para diversificar la economía, dependiente aún de los casinos por los que la ciudad es famosa.
Aprovechando su herencia como colonia portuguesa durante más de cuatro siglos hasta 1999, el Gobierno chino nombró a Macao como enlace con el mundo lusófono en 2003, una plataforma que Sam amplió en 2025 para incorporar a los países hispanohablantes, once de los cuales aportan expositores por primera vez a la MIF.
El objetivo es replicar la historia de éxito del comercio entre China y la lusofonía, que se ha multiplicado por 20 desde ese 2003 para superar los 225.000 millones de dólares anuales.
Dentro de esa recién aterrizada presencia hispanohablante, los objetivos son diversos: los hay que ven a Macao como una puerta de entrada a nuevos mercados regionales dentro de China, como es el caso de José María Julián, gerente de Julián del Águila, una empresa de jamones y embutidos de Guijuelo (oeste), uno de los orígenes más populares de esos productos en España.
"La idea es poder extendernos desde aquí hacia China, principalmente por la zona sur", explica a EFE desde su estand, donde multitud de asistentes no pueden evitar la tentación de probar un poco del jamón o el lomo embuchado que ofrece.
Julián cree que Macao ha apostado por el mundo hispanohablante por la cercanía cultural y lingüística con Portugal: "La portuguesa es una cultura hermana, y eso ha beneficiado mucho a España para que nos hayan abierto la puerta en esta feria".
Y hablando de jamón, la MIF tiene entre sus invitados a una auténtica estrella del sector, el abulense Florencio Sanchidrián, considerado mejor cortador del planeta y nombrado embajador mundial del jamón ibérico por la Academia Internacional de la Gastronomía.
"Me está sorprendiendo muchísimo China porque, después de España, que sigue siendo el consumidor número uno de jamón, va China. Están viniendo más de 150.000 jamones al año. Y vienen jamones de calidad, porque yo particularmente elijo jamones para varios importadores chinos", explica a EFE.
Sanchidrián celebra que los chinos "veneren y amen" el que probablemente sea el producto más internacional del país ibérico, y confiesa que también ha probado el jamón chino -uno, en concreto, que valía nada menos que unos 3.900 euros-: "Evidentemente, es bueno, pero no pueden competir con el jamón ibérico", presume.
También hay quien aprovecha para promocionar la cultura española desde la vecina Hong Kong aprovechando las "tradiciones similares" por ese pasado portugués, como David Barral, director de The Spanish Academy, o como la japonesa Mariko Drayton, que se enamoró del flamenco y abrió la escuela Esencia Flamenca: "En Hong Kong hay mucha cultura de España, pero en Macao aún no, y vemos oportunidades".
Y es que España, según la plataforma que organiza la feria, es el punto de entrada ideal para los planes de diversificación comercial de Macao: no solo es vecino de Portugal, sino también es un puente natural hacia Latinoamérica.
La MIF también busca servir como canal para la inversión: en ello está la ecuatoguineana Tecla Mikué Moyo, promotora de Granja Pollos Guinea, que busca "soluciones" en China para financiar su negocio, con el que aspira a que su país deje de depender casi en su totalidad de las importaciones de pollo fresco y huevos: "Buscamos inversores que estén interesados en explotar ese mercado virgen", dice.
En esa misma línea se pronuncia Ángel Villar, gerente de Perúexport Coop, en busca de capitales para invertir en los sectores minero o pesquero en Perú. "Macao es el inicio para poder articular operaciones de comercio internacional, y no solamente en Macao, sino en (el resto de) China", apunta.
También el director comercial del Banco Nacional de Guinea Ecuatorial, Expedito Nkoni Angono, ha acudido a la feria para buscar inversores interesados en ese país africano.
"(Macao) Es un puente que ayuda a este contacto entre Guinea Ecuatorial y China. Muchas empresas guineanas compran en China para revender o compran materias primas para luego producir, y todo se hace a través de este tipo de encuentros", asegura Nkoni Angono.