"El Líbano desea que la FINUL continúe su misión operativa en el sur y acoge con beneplácito cualquier fuerza europea alternativa, en cooperación con las Naciones Unidas, en caso de que la prórroga resulte imposible", indicó durante un encuentro en Beirut con la ministra irlandesa de Exteriores, Helen McEntee.
El jefe de Estado consideró que la creación de otra misión internacional podría aportar apoyo logístico y técnico "positivo" para facilitar los objetivos del Ejército libanés.
Las fuerzas libanesas están encargadas de asumir las labores de seguridad en las zonas del sur del país de las que se vaya retirando Israel en base al acuerdo marco alcanzado el pasado junio, mientras que también tienen la labor de desarmar al grupo Hizbulá, por ahora sin apenas avances prácticos.
El ministro libanés de Exteriores, Yusef Rayi, también abogó por mantener una misión imparcial en el territorio libanés durante una reunión con McEntee.
"Estuvimos de acuerdo en la necesidad de mantener una presencia internacional en el sur del Líbano y planteé la cuestión de qué papel puede tener a este respecto la Unión Europea, dada la presidencia del (Consejo de) la UE que ostenta actualmente Irlanda", explicó el jefe de la diplomacia libanesa en su cuenta de X.
La FINUL finalizará el próximo 31 de diciembre y sus más de 7.500 miembros llevarán a cabo un repliegue gradual a lo largo de 2027, a consecuencia de una decisión tomada el pasado año por el Consejo de Seguridad de la ONU entre presiones de Estados Unidos -miembro permanente con derecho a veto- y su aliado Israel.
El Líbano ha pedido en diversas ocasiones la renovación de su mandato, especialmente necesario tras el último conflicto de este año entre el grupo chií libanés Hizbulá y las fuerzas israelíes, que todavía ocupan el sur del Líbano entre temores a nuevas rondas de enfrentamientos.