Tras más de 750 días en el mar, los 203 pasajeros y 156 tripulantes del crucero residencial recibieron el martes, apenas siete horas antes de tener que abandonar el barco, la noticia de que el que debía ser un "viaje ininterrumpido alrededor del mundo" se pausaba.
"Despidiéndonos del lugar al que hemos llamado hogar", anunciaron este jueves en su cuenta de Facebook Lanette Canen y Johan Bodin, una pareja de estadounidenses obligada a desembarcar en la ciudad camboyana de Sihanoukville.
Habían zarpado de Belfast, en Alemania, el 3 de octubre de 2024 para iniciar una ruta que incluía 147 países y más de 100 islas.
"Entre hacer las maletas, las despedidas y tratar de organizar todo no hemos tenido tiempo de asimilarlo bien", relataron, después de que la compañía propietaria del MV Odyssey, Villa Vie Residences, anunciara el martes la suspensión de las operaciones del barco.
El origen de la interrupción, sin embargo, está lejos del Sudeste Asiático y es, según la empresa, el "aumento drástico" de los precios del combustible en los países asiáticos en los que opera a raíz del conflicto en Oriente Medio, sacudido por las hostilidades en Irán y en Yemen.
El barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, superaba este jueves los 115 dólares, frente a los 72,48 dólares en los que cerró el 27 de febrero, en la víspera del inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que persiste ocho meses después de su estallido.
El gasto mensual por cabina ha alcanzado los 8.000 dólares en los últimos meses, frente a una media habitual de 1.800 dólares, y Villa Vie Residences sostiene en un comunicado que "no puede simplemente trasladar aumentos de esa magnitud a los residentes" del barco.
La compañía ha anunciado una reestructuración y recapitalización durante los próximos 60 días, sin ofrecer detalles de estos planes.
Los pasajeros del MV Odyssey, con bandera de Bahamas, "son propietarios de sus camarotes", explicó este mismo mes durante una escala en Filipinas su capitán, Valentin Giuglea.
Durante los dos años que han pasado viviendo en el mar, Canen y Bodin han compartido su travesía con miles de seguidores en YouTube, Instagram y Facebook, como también han hecho Lynn y Paul Montoya, otra pareja, también estadounidense, nacionalidad de buena parte de los pasajeros del crucero.
Según fuentes cercanas al caso, no hay constancia por el momento de españoles afectados.
La opción de viaje "vida global en el mar" de Villa Vie Residences permite recorrer el mundo a bordo de un crucero ininterrumpido de tres años y medio que incluye más de 425 destinos, entre ellos Alaska, países de América Latina como Guatemala o México, la Polinesia Francesa, Nueva Zelanda y Japón.
Si bien no se descarta que la travesía pueda reanudarse esta misma semana, el vicegobernador de la provincia camboyana de Preah Sihanouk, Long Dimanche, dijo a EFE que algunos de los pasajeros ya han abandonado el país por vía aérea, mientras otros, entre ellos Canen y Bodin, permanecen en alojamientos de Sihanoukville "a la espera de novedades".