Dos ministros de Burnham enfrían sus palabras de acercamiento a la Unión Europea

Londres, 30 oct (EFE).- Dos ministros del Gobierno británico que encabeza Andy Burnham han enfriado en las últimas horas las presuntas intenciones del primer ministro de propiciar un acercamiento a la Unión Europea que podría terminar en un eventual retorno del Reino Unido al bloque comunitario.

El último en hacerlo ha sido el ministro de Negocios, Jonathan Reynolds, que en una entrevista este viernes con el tabloide The Sun sugirió que su país tiene que tener más claridad sobre el rumbo que toma la UE en este momento antes de optar por un estrechamiento de lazos.

Preguntado sobre si comparte el sueño de Burnham de volver a la UE, dijo: "Sinceramente, no puedo responder a eso, debido a algunas corrientes políticas muy fuertes en los Estados miembros", dijo, lo que se interpretó como alusiones al ascenso de partidos populistas en la Unión.

Y se mostró cauto en su propia visión: "Para mí, se trata de un acercamiento sobre asuntos (concretos). ¿Cuál es su enfoque sobre cómo regular la tecnología, o la IA? ¿Cuán dinámica va a ser su economía?", dijo Reynolds.

Sus palabras vienen pocas horas después de que también el ministro de Economía, John Healey, echara varios jarros de agua fría sobre el eventual acercamiento a la UE.

En varias entrevistas ayer, Healey dijo que no debía darse por descontado que volver al mercado único traería más crecimiento al país, subrayó la necesidad de aceptar el resultado del referéndum del Brexit de 2016 y, por último, vaticinó que no veía realista pensar en un retorno a la UE durante su vida.

Así pues, parece que ni siquiera dentro del gabinete de Burnham se comparte la idea de los beneficios de acercarse a la UE, y los ministros contradicen o matizan la frase de Burnham en el último congreso del Partido Laborista de que el Brexit "había traído más perjuicios que beneficios al Reino Unido".

El próximo 20 de noviembre está prevista en Bruselas la próxima cumbre entre el Reino Unido y la UE, sin una agenda todavía muy clara.

Fuentes europeas han dado a entender que de esa cumbre no deben esperarse grandes acuerdos, sino pequeños avances en cuestiones como la movilidad juvenil, las reglas fitosanitarias o la atribución de la etiqueta 'made in Europe' a algunos productos británicos. Sin nada parecido a un calendario para una eventual reunificación.

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