"Todos los participantes en el posible encuentro entienden su utilidad. El trabajo para consensuar esa reunión se está llevando a cabo y esperamos que en los próximos días quede finalizado", afirmó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
El encuentro tripartito, previsto para el 18 o 19 de noviembre en la ciudad china de Shenzhen, está sobre la mesa desde julio pasado.
Por primera vez se habló de la reunión en el Ministerio de Exteriores de Rusia. En ese momento, los diplomáticos rusos confirmaron que ese tipo de encuentro podría ser útil y realizable en el caso de que los tres mandatarios coincidieran en el mismo lugar.
Al respecto, la presidenta del Senado ruso, Valentina Matvienko, destacó el lunes que sería "un encuentro histórico". Algunos medios incluso hablan de una "nueva Yalta", en alusión a la histórica conferencia que tuvo lugar en 1945 entre la URSS, EE.UU. y el Reino Unido.
Fuentes del diario estadounidense The Wall Street Journal informaron anteriormente de que la propuesta de Putin para el encuentro sería discutir las condiciones de Rusia para poner fin a la guerra en Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, criticó cualquier conversación sobre el futuro de su país sin su participación.
"Rusia, China y EE.UU. pueden organizar encuentros, pero las decisiones que tienen que ver con Ucrania deben ser tomadas con su participación directa", subrayó.
La preocupación por la posibilidad de que Ucrania sea uno de los asuntos tratados en la cumbre también fue expresada por dirigentes europeos. El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, aseguró el pasado viernes haber hablado de ello con el líder chino.
"Tras leer esos informes, hablé directamente con Xi al respecto, y se notaba su irritación, pues me preguntó de dónde provenían esos rumores", declaró a periodistas locales.
Según Steinmeier, Xi "señaló explícitamente que se trata de un conflicto europeo en el que los europeos deben estar presentes".
Pese a esas declaraciones, Pekín no ha confirmado en ningún momento planes para organizar una reunión con Trump y Putin en territorio chino.
Al mismo tiempo, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó estar dispuesto a participar en el encuentro, aunque precisó que su principal tema serían la firma de un nuevo tratado de desarme nuclear con Rusia y China.