En el acto celebrado en el Teatro Real de Madrid y presidido por los reyes de España, Allamand afirmó que "el alma de la comunidad iberoamericana" es lo opuesto "a un mundo arbitrado por la fuerza".
El responsable de la Secretaria General Iberoamericana (SEGIB), que organiza la cumbre junto al Gobierno de España, destacó la importancia de este evento que se celebra cada dos años desde 1991 y que reúne a los representantes de los países iberoamericanos.
En su opinión, el espíritu con el que se creo este encuentro "resuena hoy con más vigencia que nunca".
"Esta cumbre tiene lugar en tiempos convulsos, tiempos recio, tiempos inciertos, tiempos amenazantes, tiempos interesantes como reza el proverbio chino", dijo Allamand al inicio de su discurso.
"Hoy se difunde la falsa idea de que los países deben optar por un mundo que se organiza a partir del interés individual de cada uno", siguió.
En contraposición con esa idea, abogó por la cooperación entre países, porque "un mundo cruzado solo por los intereses individuales es un mundo en que los conflictos aumentan, no disminuyen".
En su opinión "vivimos una paradoja", ya que en estos tiempo en los que "la ayuda oficial al desarrollo se reduce a mínimos no vistos" es "cuando la cooperación es más indispensable".
"Solo codo a codo se pueden enfrentar fenómenos como el cambio climático, el crimen organizado trasnacional y las olas migratorias", agregó.
"El resultado es una comunidad en la que sus valores se han reafirmado, su cooperación fortalecido y su organización afianzado", aseguró.
Asimismo destacó el papel desempeñado por el rey de España Felipe VI que, "desde antes de ser investido, ha tenido siempre un férreo compromiso con Iberoamérica".
La XXX cumbre, la cuarta que alberga España en los 35 años de historia del foro, ha reunido 10 de los 22 líderes de los países que componen la comunidad iberoamericana, aunque uno de ellos, el presidente de Argentina, Javier Milei, no ha asistido a la inauguración a pesar de estar en Madrid.
Sí que han acudido los presidentes de Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Portugal y República Dominicana y los jefes de Gobierno de Andorra y España, país anfitrión de la cumbre.
En nombre de Colombia, Ecuador y El Salvador han estado presentes sus vicepresidentes, y el resto de países han estado representados por los ministros de Exteriores.