El rey Mohamed VI se reunió con altos responsables civiles y militares a quienes instruyó para "el estricto respeto a la integridad territorial del reino, de su seguridad nacional y de la tranquilidad de sus ciudadanos, en particular de la población de las provincias del sur", en referencia al territorio del Sáhara Occidental, agregó el comunicado.
Añadió que el soberano dio sus instrucciones para la aplicación "firme y protectora" de estas prioridades de manera que "se consolide el consenso nacional y se garantice la continuación del proyecto de desarrollo de las provincias del sur y de los proyectos estructurantes correspondientes".
A la cita asistieron a la presidenta del Gobierno, Fatima Ezzahra el Mansouri; el principal consejero real, Fouad Ali el Himma; el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit, y el general Mohammed Berrid, inspector general de las Fuerzas Armadas Reales (FAR).
Por otra parte, Mohamed VI ha dado órdenes para que la 'Oficina de Coordinación con la Minurso', dependiente del Ministerio del Interior, se encargue de acompañar la retirada de dicha misión del territorio saharaui, de manera que "contribuya a facilitar las diferentes medidas inherentes a esta operación y garantice su desarrollo en condiciones fluidas y ordenadas", precisa la nota.
Marruecos acusó también a la Minurso de ser "incapaz, en varias ocasiones, de vigilar su cumplimiento y determinar las consecuencias derivadas" de la violación del alto el fuego por parte del independentista Frente Polisario.
Asimismo, precisó que el contexto de creación de esta misión y las funciones iniciales que se le encomendaron han sido "superados", tal y como lo demuestran los "hechos y las posiciones de los actores internacionales".
Este nuevo giro en el proceso de paz en el Sáhara Occidental se produce tras el fracaso, el pasado viernes, del Consejo de Seguridad de la ONU a la hora de renovar el mandato de la Minurso, desplegada en el territorio desde 1991, debido a los vetos cruzados de EE. UU. y Rusia.