Canese pedirá que se declare que el 50% de la energía del río Paraná es de Paraguay

Ricardo Canese, representante del Parlasur.Gentileza

El parlasuriano Ricardo Canese (FG) anunció en conferecia de prensa el proyecto de declaración que presentará en la próxima sesión del Parlasur, el 9 de diciembre. Trata de declarar que el 50% de la energía del río Paraná, limítrofe con Brasil, es “de Paraguay y de nadie más”.

Si bien no es la primera vez que hace este reclamo, el parlasuriano Ricardo Canese reiteró la inquietud sobre el uso de las aguas contenidas en el embalse de Itaipú por parte del Brasil “sin pagar un guaraní”, según sus expresiones.

Es por eso que en la sesión del Parlasur del próximo lunes 9 de diciembre, Canese presentará un proyecto de declaración en el que instará a los demás integrantes del Parlasur a declarar que el 50% de la energía del río Paraná, limítrofe con Brasil, es “de Paraguay y de nadie más”, dijo.

El político recordó el artículo 1 del Tratado de Itaipú, que establece que el potencial hidráulico de las aguas “es condómino”.

“El Tratado dice que esas aguas son 50% paraguayas. El artículo 13 es categórico al afirmar que la energía se reparte en partes iguales”, recalcó Canese antes de explicar que, debido a la suba y baja del embalse que están realizando los brasileños y que no fue autorizada por Paraguay, nosotros recibimos 3% menos de royalties de compensación y resarcimiento, lo que genera una pérdida para nuestra nación.

Además, explicó el representante, ese proceso de suba y baja del embalse “atrae un arrastre de sedimentos muy serio, y como las costas están sin protección vegetal, ante cualquier chaparrón hay una arrastre”.

Canesse advirtió que, de acuerdo a estudios colectados por él, la vida útil que le queda a Itaipú es de 184 años más; luego la represa quedaría totalmente llena de sedimentos.

“En realidad, una represa puede durar miles de años. Hay presas antiguas en China que siguen funcionando con una tecnología incluso rudimentaria”, comparó el político.

En cuanto a la opción de dragar para extraer los sedimentos, señaló que el dragado cuesta de 2 a 3 dólares por metro cúbico, lo que en total implicaría, “por lo bajo, unos 58.000 millones de dólares”. “Esto es de cinco a seis veces el costo directo de Itaipú, por lo que es absolutamente inviable realizarlo”, aseguró.

Es por esto que Canese se inclina por la opción de evitar la colmatación. “Reclamamos a los directivos de la binacional, que están de acuerdo con nosotros, pero luego vienen las excusas. Con esta suba y baja del embalse, se acelera la colmatación”, lamentó Canesse.

Explicó cómo se da nuestra pérdida de compensación por parte del Brasil. Resulta que con la suba y baja del embalse, la altura de nuestra cota baja hasta el 3%, y Brasil, que está interesado en nuestra energía, no nos paga lo que nos corresponde pese a que el 50% de las aguas son nuestras. Tampoco nos dan resarcimiento por el daño causado.

Todo esto, criticó Canese, ocurre “con la complicidad de Mario Abdo Benítez. Están avasallando nuestra soberanía”.

Según detalló Canese, Brasil paga menos de 6 dólares por la energía que obtiene de esta forma en el embalse cuando en el mercado brasileño cuesta 75 dólares.

“¿Por qué nuestro país no es resarcido por los daños causados por imperativos de las grandes empresas eléctricas brasileñas?”, se preguntó Ricardo Canesse.

En la sesión del Parlasur del 9 de diciembre, Canese también recalcará el pedido de que solo el Paraguay pueda exportar de Yacyretá a Brasil a la energía, y no hagan las empresas privadas argentinas “que obtienen beneficios a costillas de Paraguay”.

Dijo que lo que hace el Brasil es “un retroceso en una postura ya asumida por el gobierno paraguayo”, pues esta es una reiteración, ya que se les ha pedido antes que no lo hagan, y aún así lo han hecho varias veces sin pagar compensación.

La cota de referencia de operación es de 120 metros. El problema con la energía se da cuando Brasil opera en una cota de hasta 3% menos de altura, que representa aproximadamente 4 metros por debajo de la cota. Así, trabajando con una altura de 116 metros, es que se produce la pérdida para el Paraguay, según la explicación técnica.

“La energía es directamente proporcional a la altura. Por la misma cantidad de agua, estoy perdiendo energía 3% menos porque la altura bajó. Si no se hubiera bajado la cota, Paraguay tendría 3% más de energía y de royalties y compensación. Es evidente que tienen que compensar”, finalizó el ingeniero Canese.

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