Visiblemente emocionado, Don Pastor agradeció el cariño de las personas que lo rodean. “Es imposible morirse cuando uno recibe tanto amor,” expreso con lágrimas en los ojos.
Sus hijos mencionaron que se levantó muy temprano porque le habían llamado desde las Fuerzas Armadas de la Nación para decirle que una banda de músicos iría a llevarle una serenata y entregarle otra medalla por su heroísmo. Sin embargo el contingente nunca llegó y eso lo puso un poco triste.
Don Pastor fue al frente de batalla durante la Guerra del Chaco a los 18 años. Enseguida se convirtió en secretario de los altos jefes porque era uno de los pocos que sabía leer y escribir. Por lo que era el encargado de redactar los informes que venían del frente.
En las postrimerias de la guerra avanzo con el batallón hasta tierras bolivianas.
Cuando volvió se casó con Doña Nicolasa Agüero con quien lleva 78 años casado.
Su mayor anhelo es que toda su familia se pueda volver a reunir como antes. Actualmente tiene 34 nietos, 46 bisnietos y 6 tataranietos. Gracias a Dios goza de muy buena salud y una gran lucidez. Definitivamente una reliquia viviente.