MINGA GUAZÚ. (Fredy Flores, corresponsal). La denuncia fue presentada por los concejales colorados disidentes Edgar Franco, Proto Meza, Eudes Mereles y Óscar Romero Roa ante la oficina del fiscal Francisco Cabrera, en Asunción. Previamente fue denunciado el intendente del distrito y esposo de la legisladora, Digno Caballero, por supuestos hechos de corrupción.
Los denunciantes resaltaron que, tras la divulgación de las declaraciones juradas de bienes, descubrieron que Vargas antes de asumir como diputada en 2013 era accionista de Po Kuarahy Resê SA y Dimafre SA. Son firmas “mimadas” por la administración municipal de Caballero.
El jefe comunal cartista había otorgado 19 contratos directos a la empresa Dimafre SA por un valor de G. 2.026.600.500 para la provisión de productos diversos y obras municipales. Además, 15 licitaciones (13 fueron por contrato directo) a la empresa Po Kuarahy Resê SA por G. 3.060.691.160 para provisión de piedras basálticas y obras.
Antes que se conozca la vinculación de la diputada con la firma Po Kuarahy Resê SA, los concejales informaron a la Fiscalía que se desconoce el destino de las piedras adquiridas por millonarios montos.
Los ediles disidentes igualmente sostuvieron en su denuncia el dudoso enriquecimiento de Vargas de Caballero, ya que de humilde docente se convirtió en una acaudalada con una fortuna de G. 10.064 millones antes de asumir como diputada.
La diputada cartista desafía
La diputada Vargas desafió a los denunciantes a demostrar las acusaciones y dijo que “empobrecimiento ilícito lo que deben denunciar”. Afirmó que poco después de asumir como legisladora vendió las acciones de Dimafre SA y de Po Kuarahy Resê SA antes de que estas firmas fueran adjudicadas con los contratos municipales.
En cuanto a su enriquecimiento, la diputada dijo siempre que se dedicaba también al comercio.