Detienen a tres supuestos implicados en el crimen de Celsita, en Pilar

Silvano Arrúa Ortiz sería el principal sospechoso de haber orquestado y financiado el atentado, según los agentes.Archivo, ABC Color

Tres presuntos implicados en el asesinato a tiros de la comerciante Celcita María Chávez de Sotelo (36), el 13 de agosto pasado en pleno centro de la ciudad de Pilar, ayer fueron detenidos en la capital del Ñeembucú, en una operación efectuada por efectivos de Investigación de Delitos.

Uno de los sujetos detenidos fue identificado como Silvano Arrúa Ortiz (48 años), quien –según los agentes– es un conocido miembro de la organización criminal dedicada al tráfico ilegal de carburantes, que está instalada en aquella localidad. La asesinada Celsita denunciaba constantemente a través de los medios de prensa el accionar de estas bandas que se mantenían del robo de combustibles, que eran transportados por los barcos y barcazas que pasaban por la región. Es más, el día antes del fatal atentado Arrúa había amenazado de muerte a la mujer durante una airada discusión que tuvieron ambos en plena vía pública.

Otro de los detenidos fue individualizado como Fredy Manuel Luján Ayala (26), quien también es integrante de la facción dedicada al tráfico de combustibles robados en la región.

De acuerdo con los datos proporcionados por los agentes investigadores, Fredy se encargó de comprar, reparar y poner en funcionamiento el automóvil Volkswagen Gol blanco, modelo viejo, que fue utilizado por los sicarios para movilizarse y perpetrar el ataque que le costó la vida a la única persona que denunciaba el actuar de la estructura criminal afincada en la ciudad de Pilar.

El tercer supuesto implicado que fue detenido fue Esteban Morínigo Rivas (34), quien trabajaba de secretario para los “combustileros” y su esposa era la empleada doméstica de Celcita Chávez. Testigos afirman que este último se reunió en su casa con los sicarios, quienes ya se movilizaban a bordo del Gol blanco. Se presume que Morínigo proporcionó el movimiento diario de la víctima, para que los asesinos puedan dar el golpe mortal.

Celcita y su marido Víctor Sotelo Gómez (45) fueron alcanzados y baleados el 13 de agosto a las 9:30, cuando retornaban a su casa.

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