FUERTE OLIMPO – Dpto. de Alto Paraguay (Carlos Almirón, corresponsal). En los últimos años se ha visto cómo la ganadería fue ganando terreno en el Chaco paraguayo, pero hoy ya no es solo esta actividad del sector primario que se desarrolla en esta parte del país, sino también la agricultura en pequeña escala.
Numerosas personas vieron que el trabajo específico de horticultura ayudó a generar interesante ingreso económico a las familias, sobre todo durante los largos meses de cuarentena, cuando las necesidades aumentaron y, en contrapartida, los ingresos disminuyeron.
En esta comunidad del Chaco, primeramente fueron solo unas pocas personas las que se animaron a plantar hortalizas y a tener una huerta familiar. Como el caso de doña Mercedes Denis, quien decidió apostar al rubro y, sin esperar asistencia del Estado, en compañía de los miembros de su familia, comenzó los trabajos hace seis meses, en el mes de abril.
Hoy, ya con las flexibilizaciones de la “cuarentena inteligente”, doña Mercedes continúa vendiendo los productos por los cuales ya obtuvo buena ganancia, según contó a esta corresponsalía.
A partir de esta realidad y tras la denuncia de falta de ayuda de las autoridades, responsables del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) comenzaron a distribuir semillas en esta parte del país y algunos elementos necesarios para las huertas, como media sombra y otras herramientas para los interesados en dedicarse a este rubro.
Varias familias y de manera especial las de menos recursos comenzaron a crear sus propias huertas familiares. Algunas se dedican a comercializar los productos que cultivan en pequeña escala y otras, en cambio, solo trabajan para el autoconsumo diario.
La iniciativa de dedicarse a los productos hortícolas también se aplicó en las comunidades indígenas, según se ha podido verificar.
Así, además de conseguir el valor agregado del aporte nutricional, los nuevos pequeños horticultores pueden ver el fruto de su esfuerzo en ganancias económicas.
Actualmente se puede observar una gran cantidad de productos hortícolas frescos ofertados en la comunidad de manera permanente. En las huertas familiares de la zona se pueden encontrar alimentos como lechuga, acelga, cebollita de hoja y otras hortalizas “de verdeo”. También tomate, zanahoria, locote, perejil, rabanito, zapallo, por citar los principales rubros.
De acuerdo con los datos recogidos, en el distrito de Puerto Casado existen productores dedicados al rubro agrícola de cultivo de cebollas y ajos, con la ayuda de la Gobernación. Los productos son de excelente calidad, con lo que se demuestra que la tierra del Chaco es buena para la actividad agrícola y no como anteriormente se pensaba que solo servía para la ganadería.