De acuerdo con un comunicado emitido ayer por la banca matriz, se tomó esta determinación considerando el estado actual de la emergencia sanitaria, y atendiendo a que las consecuencias económicas a nivel nacional y mundial aún son inciertas.
En este contexto, el BCP resolvió que los instrumentos Facilidad de Crédito Especial (FCE) y la Operación de Reporto de Cartera de Crédito (ORC), implementados en los meses de marzo y abril de este año como instrumentos adicionales de liquidez, sigan disponibles por el momento.
Cabe señalar que en principio estas medidas excepcionales iban a ir hasta este diciembre, pero teniendo en cuenta la incertidumbre en torno al covid-19, estas disposiciones seguirán vigentes hasta nuevo aviso.
Si bien los bancos cuentan con buena liquidez, estas herramientas buscan dar un auxilio extra en caso de necesidad. El BCP puso a disposición recursos equivalentes al 11% del PIB (unos US$ 4.000 millones), de eso, 5% fue lo que realmente se usó.
El Banco Central resolvió también la semana pasada prolongar las medidas excepcionales de apoyo a las reprogramaciones de créditos a los afectados por la pandemia hasta el 30 de junio de 2021.