Marito desafía que renunciará si miente

Ayer, en San Lázaro, departamento de Concepción, el presidente Mario Abdo Benítez sorprendió en su discurso hecho en la inauguración de 60 casas sociales ejecutadas por el Ministerio de Urbanismo. Visiblemente molesto por las críticas a su gestión de Gobierno, dijo: “Estamos haciendo obras históricas en esta zona. Me dicen que hace 10 años no se inauguraban obras del gobierno en San Lázaro y ahora estamos cumpliendo con nuestras promesas electorales. Todo lo que dije en campaña pueden traerme la grabación. Esto es un desafío: si una obra que yo dije en campaña que íbamos a hacer, por más difícil que sea, está en gestión ahora. Si una no hice, yo renuncio mañana”, refirió el mandatario.

Y entonces recurrimos al archivo: En el acto de posesión de su cargo, el 15 de agosto del 2018, Abdo Benítez lanzó numerosas promesas y pocas de ellas se cumplieron. Habló de consenso con todos los sectores, de una justicia independiente y de luchar contra la pobreza.

Entre sus principales promesas, el jefe de Estado citó que no habría intromisiones en la Justicia con el fin de alcanzar una reforma u otros.

Pero la impunidad ahora goza de muy buena salud gracias a la “Operación Cicatriz”. Dentro del propio Gobierno hubo numerosos intentos de negociados durante la pandemia. Fuera del Gobierno, la Fiscalía da protección a varias personas vinculadas al cartismo.

La mentira más grande fue su compromiso de defender la soberanía energética. Algunas de sus frases fueron: “Los emprendimientos energéticos binacionales deben llevarse a cabo respetando los derechos soberanos”. “Lo que es nuestro lo vamos a defender”. Sin embargo, meses después casi fue destituido en juicio político por ceder al reclamo de Brasil y generar un perjuicio de US$ 300 millones al país con el Acta Secreta de Itaipú, que luego fue anulada.

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