“El RGE es el retorno de jugo gástrico al esófago. Cuando la cantidad es pequeña, este fenómeno es común y en condiciones normales el barrido es de forma inmediata. Sin embargo, si este reflujo es muy frecuente y con una significativa cantidad de jugo gástrico al esófago y con un barrido insuficiente, podría llevar a una “esofagitis por reflujo” explicó Cristina Ciresa, la licenciada en Nutrición.
La afección por RGE produce cerca del 75% de las lesiones patológicas del esófago, y sus causas podrían estar dadas por tres factores:
1) Un defecto mecánico del Esfínter Esofágico Inferior (por una alteración mecánica de la presión insuficiente).
2) Un arrastre ineficaz del jugo gástrico refluido (por gravedad, actividad motora del esófago, salivación o fijación del esófago distal en el abdomen).
3) Anormalidades del reservorio gástrico (dilatación gástrica, aumento de presión intragástrica, persistencia del reservorio gástrico, hipersecreción gástrica).
Existen situaciones que predisponen al RGE, como la obesidad, el embarazo, el cólon irritable, constipación, bulimia, estenosis pilórica y sondas nasogástricas.
Ciresa Peris manifestó que sea cual fuere la situación, se debe ayudar al paciente con RGE. “Lo importante es determinar las técnicas de tratamiento y hablamos de más de una ya que es un tratamiento con diferentes estrategias con la finalidad de erradicar o disminuir los síntomas del RGE, mejorando así la salud y la calidad de vida del paciente”.
En cuanto al Plan de Alimentación, existen alimentos que se deben ser evitados:
-El alcohol.
-Las metilxantinas (teobromina) presente en la yerba mate, tan utilizada en nuestro medio para el tereré, cocido o mate.
-Las bebidas gaseosas, por el gas.
-Los alimentos productores de gases, como las cebollas, ajo, repollo, coliflor, papas, batatas, legumbres, entre otros.
-Los alimentos ácidos, como tomates, cítricos, limón, vinagre.
-Se deben también evitar los picantes.
-Así como también evitar consumir alimentos a temperaturas extremadamente calientes, ya que este al igual que los alimentos antes citados, aumentan la irritación esofágica.
Medicación
“Cuando hablamos de la medicación, por supuesto queda a cargo del médico especialista del paciente, ya sea este el médico gastroenterólogo, clínico, familiar o de cabecera del paciente” afirmó la licenciada.
En cuanto al Cambio de hábitos, podemos citar desde conductas higiénico-dietéticas, técnicas posturales, como Terapias médicas que podrían acompañar el tratamiento.
Algunos de estos pasos son:
-Lograr la disminución de la presión intragástrica, tratando el Sobrepeso o la Obesidad del paciente.
-Favorecer la digestibilidad, seleccionando alimentos de fácil digestión, con cocciones adecuadas.
-Evitar grandes volúmenes de las porciones y masticar sin apuro los alimentos.
-Evitar el retraso del Vaciado Gástrico, evitando así la constipación.
-Evitar la formación de gases en el estómago (meteorismo).
-Realizar movimiento o actividad física adecuada diaria (así fueran desplazamientos o caminatas suaves).
-Realizar varias comidas al día, en pociones pequeñas.
-Evitar beber líquido durante las comidas.
-Evitar el consumo de grasas.
-Evitar comidas de preparaciones acuosas como jugos o sopas.
-Evitar mascar chicles o fumar.
-Manejo de la postura durante la ingesta y posterior a ella; Durante la ingesta se prefiere al paciente semisentado, no a 90 ºC, así favorece la acción de la gravedad. Luego de la ingesta, el paciente no se debe acostarse inmediatamente, evitando la posición horizontal. Se recomienda que el paciente con RGE a la hora del descanso no adopte una postura horizontal, si no más bien, que levante la cabecera con tacos, para lograr una elevación de 40 ºC aproximadamente.
-Por último y no menos importante, mencionamos a la acupuntura, como una práctica médica de eficacia científicamente comprobada en patologías gástricas, hecha por un médico acupunturiatra debidamente certificado.
“No existe una solución única. Es la conjunción de todos los factores mencionados (alimentación, medicación, cambios de hábitos, conductas higiénico-dietéticas, técnicas posturales, como terapias médicas como la acupuntura) los que conducirían a un mejoramiento en la calidad de vida y en la salud del paciente” finalizó.