“Nos encontramos con tristes realidades como la falta de camas en los hospitales, escasez de remedios, se aprovecharon de la indigencia de un pueblo pobre, es por eso que vivimos oprimidos”, sostuvo el religioso.
“Las personas se encuentran deprimidas porque el ánimo se nos viene por el suelo, porque todavía no contamos con las vacunas contra el covid para la población más vulnerable”, añadió el religioso y afirmó que “la crisis económica hace que hoy tengamos 264.590 nuevos pobres en nuestro país, según datos del Instituto Nacional de Estadística, personas estas que son reprimidas en tantas cosas, como libertad de movimiento, ausencia de contactos interpersonales y proyectos para el porvenir”.
“La falta de humildad para reconocer nuestros errores y así emprender un nuevo caminar, es la actitud que deben corregir nuestros gobernantes y seguir el ejemplo de Jesús, quien cambió toda una estructura de odio, corrupción, idolatría, explotación y pobreza, por la revolución del amor, para lo cual las autoridades deben ser humildes, sencillas y reconocer el fracaso”, aseveró el obispo Gabriel Escobar.