Según se explicó, los profesionales tomaron la decisión de renunciar a sus puestos por contar con una mejor oferta laboral por lo que desde el mes entrante trabajarán en el Instituto de Previsión Social (IPS), donde pasarán de ganar G. 4.600.000 a G. 6.000.000 por contrato, al mes. Sin embargo, desde IPS alegaron desconocer dichas contrataciones.
Según el director de Recursos Humanos de IPS, Christian Fox en la previsional nada saben del tema negando así que el personal de salud que renunció al Hospital Nacional vaya a ser parte de IPS.
La situación pone en jaque al principal buque insignia de Salud Pública ya que según la directora general, doctora Yolanda González, el personal de blanco solo estará hasta el viernes 30 de este mes y pone en riesgo un todo un bloque de 16 camas de UTI que deberá cerrar si no cuenta con personal sanitario. Actualmente las 200 camas del nosocomio están ocupadas, 80 son de terapia intensiva, 10 de terapia intermedia y 6 terapizadas.
Desde la cartera de Salud anunciaron también que ya se iniciaron las gestiones para cubrir los cargos vacantes y que los renunciantes deben cumplir primero con el tiempo de preaviso para poder dejar sus puestos. Alegan que ese tiempo servirá para proceder a las nuevas contrataciones.