Atyrá celebra la Noche Blanca en honor a la Virgen de la Candelaria

Con fe y devoción honraron a la Virgen de la Candelaria.Faustina Agüero

Una gran cantidad de devotos participó este domingo de la tradicional Noche Blanca en Atyrá, en homenaje a la Virgen de la Candelaria. Los feligreses marcharon desde el portal de la ciudad hasta el templo parroquial, acompañados por la Caballería de Atyrá, la banda de músicos local, sacerdotes, monaguillos y familias que portaron la cruz de madera y sus imágenes para ser bendecidas.

La feligresía de la ciudad de Atyrá se vistió de gala con luces, velas, candiles y telas blancas, pintando las calles de blanco y decorando avenidas con antorchas elaboradas por los mismos vecinos. Muchos candiles fueron construidos con materiales reciclados como madera, cartón y botellas de plástico cubiertas con hojas y telas blancas, reflejando la creatividad y devoción de los pobladores.

Al llegar al templo, los niños lanzaron globos al cielo en un pedido por la paz, mientras los vecinos saludaban a la Virgen con velas y pañuelos blancos. La misa fue presidida por monseñor Ricardo Valenzuela, obispo de la Diócesis de Caacupé, quien exhortó a fortalecer la fe y mantener viva la tradición en las comunidades. También participaron el cura párroco Felipe Martínez y el intendente Juan Ramón Martínez (ANR).

La actividad comenzó a las 21:30 en la plazoleta de la iglesia San Francisco de Asís, congregando a jóvenes, niños y adultos que compartieron con sus familiares y amigos. Desde las 22:00, los asistentes disfrutaron de una serenata artística con presentaciones de academias locales y grupos reconocidos como Ballet Kamba Cuá, Sexta Armonía, Los Moyano y Grupo Oasis de Villarrica, en un espacio pensado para el encuentro familiar y la expresión cultural.

Se tuvo una concurrida participación.
Jóvenes niños y jinetes acompañaron la caminata junto a la Virgen.
Cada vecino adornó el frente de su vivienda con candiles y globos.
Monseñor Ricardo Valenzuela estuvo a cargo de la misa en la víspera de la Virgen de la Candelaria.
El Obispo exhortó a los fieles a fortalecer la fe.

Relato de pobladores

La profesora Blanca Mena, pobladora de Atyrá, expresó: “Esta festividad es muy importante para la feligresía católica, ya que celebra a la Virgen de la Candelaria, nuestra patrona protectora. Hemos adoptado la tradición de festejar la ‘Noche Blanca’ el 1 de febrero, víspera de la fiesta principal.

“Cada atyreño participa con fe vistiendo de blanco y caminando hacia la iglesia para la procesión. Luego, nos reunimos en el templo donde se realiza la celebración. Es una fiesta eminentemente religiosa, dedicada a nuestra devoción a la Virgen”, explicó.

Los candiles fueron elaborados por los propios ciudadanos para adornar cada rincón de Atyrá y honrar a la Virgen de la Candelaria.

Matías Álvarez, uno de los organizadores logísticos de la festividad, dijo:

“Es un orgullo formar parte de esto que une a tantas familias. Cada año procuramos innovar con los vestidos que lleva la Virgen. Muchos promeseros aportan ideas que nos inspiran para que la Virgen siempre luzca espectacular”.

“Para mí es un privilegio trabajar en el peinado de la Virgen de la Candelaria, ponerla en óptimas condiciones y dejarla lista para su día. Yilda González de Pérez se encarga del arreglo floral, mientras que Cristina Gaona y su equipo trabajan en las vestiduras”, indicó.

De esta manera, la Noche Blanca de Atyrá reflejó esta noche la devoción, alegría y creatividad de sus pobladores, consolidándose como una de las festividades religiosas y culturales más importantes del departamento de Cordillera.

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