Pobladores de diversos barrios de la ciudad de Pilar expresaron su creciente malestar por las deficiencias en las obras correspondientes a la fase B de la defensa costera, ejecutadas por el Consorcio Sanitario Ñeembucú.
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Denunciaron que las intervenciones fueron dejadas inconclusas, generando serias dificultades en la circulación y afectando la calidad de vida de los habitantes.
En los barrios Aurora, Colinas y San Quintín, los vecinos aseguran que las excavaciones realizadas por la empresa derivaron en la apertura de fosas que no fueron reparadas, lo que complica el tránsito diario, especialmente en días de lluvia.
La situación se agravó en las últimas semanas debido a las precipitaciones frecuentes, que convirtieron las calles en zonas intransitables.
María Barrios, vecina del barrio Aurora, denunció que el pasado 6 de febrero una maquinaria del consorcio destruyó el puente de acceso a su vivienda, sin que hasta la fecha haya sido repuesto. Indicó que, pese a haber presentado el reclamo hace más de un mes, continúa enfrentando serias dificultades por el lodo acumulado y la falta de soluciones concretas.
Además, señaló que una representante de la empresa visitó el lugar, pero no se identificó ni brindó respuestas claras.
En el barrio Colinas, los vecinos cuestionan el taponamiento de canales de desagüe, lo que provoca inundaciones incluso con lluvias leves. Ante esta situación, los pobladores se vieron obligados a realizar trabajos manuales para evitar que el agua ingrese a sus viviendas.
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En el barrio San Quintín, las críticas también apuntan a lo que califican como un “pésimo trabajo” del consorcio. Según los vecinos, con apenas 35 milímetros de lluvia, la zona queda anegada debido a las obras de canalización para la instalación de alcantarillado sanitario, cuyos avances son lentos y generan acumulación de tierra que impide el escurrimiento del agua.
Respuesta del Consorcio
Por su parte, la ingeniera Violeta González, representante del Consorcio Sanitario Ñeembucú, reconoció los reclamos, aunque sostuvo que se trata de “sectores puntuales” y atribuyó parte de los inconvenientes a las lluvias generalizadas.
“Estamos esperando que se seque la tierra para continuar con los trabajos con maquinaria”, explicó.
En relación al barrio Aurora, aseguró que existe el compromiso de dejar las calles en óptimas condiciones tras las intervenciones. Asimismo, indicó que el consorcio colabora con la limpieza de canales dentro de sus posibilidades.
La Fase B de la defensa costera de Pilar cuenta con una inversión de 54 millones de dólares y está a cargo del Consorcio Sanitario Ñeembucú, integrado por las empresas Benito Roggio e Hijos SA, Constructora Heisecke SA y Los Trigales SA.
Entretanto, los lugareños exigen una respuesta más rápida y efectiva por parte de las autoridades municipales y de la empresa ejecutora, ante una situación que, aseguran, se vuelve cada vez más insostenible.