Escuelas rurales de San Pedro sobreviven entre precariedades y olvido del MEC

Las escuelas rurales de San Pedro sufrieron daños debido a condiciones climáticas adversas recientes.Omar Acosta

SAN PEDRO. Mientras padres y alumnos de la Escuela San Francisco de Asís se movilizan para exigir rubros docentes, otra realidad golpea a la educación rural del segundo departamento. La Escuela Básica N° 2263 Doña Floria Catalina Sosa de Ortigoza, ubicada en la comunidad de San Diego, distrito de San Pedro de Ycuamandyyú, sobrevive en medio de múltiples precariedades y con el esfuerzo de toda la comunidad educativa.

La educación se desarrolla funciona “a pulmón” en gran parte de la zona rural del departamento de San Pedro, en medio de precariedades y reclamos.

La humilde institución educativa de la Escuela Básica N° 2263 Doña Floria Catalina Sosa de Ortigoza funciona gracias al compromiso de padres, docente y vecinos, pese a las enormes limitaciones.

La comunidad educativa asegura que la educación rural continúa dependiendo más del sacrificio comunitario que del acompañamiento estatal.

La escuela fue construida en su momento con apoyo del sector privado y trabajo comunitario, pero actualmente presenta importantes deterioros en su infraestructura.

Ventanas rotas, sistema eléctrico precario y falta de agua

Entre las principales necesidades figuran ventanas dañadas, instalaciones eléctricas inseguras y problemas de acceso al agua potable.

La comunidad logró adquirir una motobomba para abastecerse de agua, pero el equipo se averió y actualmente los alumnos deben acudir hasta la vivienda de un vecino para trasladar agua hasta la escuela.

Además, la última tormenta causó daños en el predio y dejó árboles caídos dentro del patio de la institución.

Padres organizan rifas y limpiezas comunitarias

Debido a la falta de recursos, padres de familia realizan actividades solidarias para intentar mantener la escuela en funcionamiento.

Organizan sorteos, jornadas de limpieza y aportes voluntarios para comprar insumos básicos y realizar pequeñas mejoras, mientras la única docente también colabora económicamente para cubrir gastos de limpieza y mantenimiento.

Una sola docente enseña del primero al sexto grado

La profesora Rosana Ortiz es actualmente la única docente de la institución y desarrolla clases en modalidad plurigrado.

En una sola sala enseña a estudiantes desde el primero hasta el sexto grado en el turno tarde.

La mayoría de los alumnos pertenece a familias de escasos recursos, que no cuentan con posibilidades de trasladar a sus hijos hasta instituciones más alejadas.

“Tienen pocos alumnos”, la principal respuesta

Actualmente la escuela cuenta con unos 17 estudiantes, situación que —según denuncian los padres— suele ser utilizada como argumento por las autoridades para no destinar inversiones en infraestructura.

Sin embargo, las familias insisten en que la institución es fundamental para garantizar el acceso a la educación de los niños de la comunidad.

Padres y alumnos se movilizan en San Pedro de Ycuamandyyú para exigir rubro docente.

Movilizaciones por rubros reflejan crisis educativa

La situación se suma al reclamo de padres y alumnos de la Escuela San Francisco de Asís, de la compañía Patiño, quienes continúan movilizados para exigir rubros docentes para matemática.

En esa institución, unos 100 estudiantes podrían quedar sin clases en el segundo semestre debido a la falta de cobertura de 22 horas cátedras.

Actualmente, docentes trabajan sin rubro y la comunidad educativa decidió movilizarse hasta obtener respuestas del Ministerio de Educación.

Comunidades reclaman atención urgente

Las precariedades en infraestructura, falta de docentes, escaso acceso a internet y caminos rurales en mal estado continúan afectando gravemente al sistema educativo del segundo departamento.

Mientras tanto, comunidades rurales de San Pedro siguen sosteniendo la educación con esfuerzo propio y reclaman mayor atención y respuestas concretas de las autoridades nacionales.

Lo
más leído
del día