El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, visitó Cerrito y expresó su respaldo a las familias afectadas por la crecida del río Paraná. Varias comunidades de Ñeembucú enfrentan caminos cortados, zonas inundadas y pérdidas en el sector turístico.
Lea más: Crecida del Paraná corta caminos y deja aisladas a varias comunidades de Ñeembucú
Pobladores reclaman más maquinarias, embarcaciones y un médico las 24 horas en el puesto de salud para atender la emergencia.
La crecida del río Paraná mantiene en situación crítica a varias comunidades del departamento de Ñeembucú, principalmente en Cerrito, Villalbín, General Díaz, Mayor Martínez y Paso de Patria, donde el avance de las aguas afecta a familias, caminos y actividades económicas.
Durante su visita a Cerrito, el vicepresidente Pedro Alliana manifestó que el Gobierno está dispuesto a brindar asistencia con alimentos, medicamentos y otros recursos necesarios para atender a los damnificados.
Lea más: Crecida del Paraná deja a 130 familias fuera de sus hogares y golpea la economía de Itá Corá
También expresó su deseo de que los pronósticos de nuevas crecidas no se cumplan y transmitió un mensaje de aliento a los pobladores.
La situación también es preocupante en Mayor Martínez, especialmente en el puerto Itá Corá, afectado por las aguas. Las inundaciones perjudican al turismo y a la actividad pesquera, en un periodo que habitualmente registra una importante llegada de visitantes.
En Paso de Patria, varios tramos de caminos están amenazados por el avance del agua. Los pobladores colocan bolsas de arena para intentar evitar que los accesos queden completamente cortados y reclaman mayor disponibilidad de maquinarias y embarcaciones para enfrentar la emergencia.
En la mañana de este viernes, la doctora Cristina Ayala, jefa del Centro de Salud de Mayor Martínez, brindó asistencia a damnificados en la zona de Itá Corá. Paralelamente, rescatistas de animales realizaron tareas de rescate de mascotas afectadas por la inundación.
Mientras continúa el avance de las aguas, las comunidades ribereñas esperan una mayor asistencia y la disponibilidad de recursos para proteger a las familias, rescatar animales y mantener la conexión entre las localidades afectadas.