El Acaraymi volvió a subir

CIUDAD DEL ESTE. Más de 60 casas siguen inundadas en el barrio San Rafael, debido a la crecida del río Paraná que afecta a su afluente, el arroyo Acaraymi. En Itaipú Binacional informaron que el fin de semana entregaron 54 carpas para los damnificados.

https://cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/abccolor/E22YV7TDTZHR3AQOUAQ7R5GQ4U.jpg

Las familias afectadas por las aguas acampan en zonas más altas de la comunidad. Se preve que los afectados aumenten en los próximos días. El problema, que es cíclico, se registra por tercera vez en el año.

Entre el viernes por la noche y el domingo, los moradores de unas 62 viviendas del barrio San Rafael debieron tomar sus pertenencias y mudarse a áreas más altas de la zona. Algunos fueron a vivir con familiares, mientras otros acampan en el predio del club Lenteros Unidos y el de la subseccional esteña. La escuela, que en la crecida anterior había alojado a varios, ahora no puede emplearse porque los niños volvieron a clases.

Los afectados afirman que no recibieron aún ningún tipo de asistencia de la Municipalidad local, ni de Itaipú Binacional, cuyos funcionarios sólo fueron durante la semana pasada para advertirles que el arroyo volvería a desbordarse. Sin embargo, la responsable de Acción Social de Itaipú, Deolinda Vallejos, explicó que entre el sábado y el domingo distribuyeron 54 carpas entre los damnificados.

La cota normal del río Paraná es 108 metros sobre el nivel del mar. El Boletín de Alerta Hidrológico de Itaipú reporta que si en los próximos días continúan las lluvias, esa cota podría llegar a 115.5 metros, afectando la crecida a 70 viviendas en el barrio San Rafael, donde la primera casa se inunda siempre que esa cota llega a los 109,90 metros.

Vallejos indicó que la estimativa que tienen es que esta situación podría durar diez días y que luego las aguas bajarían, pero esto dependerá siempre de las condiciones climáticas en las cuencas del río Paraná, en nuestro país; y del río Iguazú, en Brasil.

Varios de los damnificados esperan que los gobiernos tanto nacional y municipal les ayuden a instalarse en áreas más altas de la ciudad, en un barrio especialmente creado para ellos, con todas las comodidades, tal como hizo Binacional Yacyretá en el sur del país.

En tanto que otros afectados dicen que no se mudarían si no fuera cerca del microcentro, ya que es en esa zona donde se dedican a la venta ambulante de productos y hacen changas para vivir.