Finlandia mira al Paraguay forestal: inversión e industria en fase de despegue

La experiencia de países como Uruguay, donde la consolidación del sector tomó décadas, sirve como referencia. Paraguay parece estar recorriendo ese camino a una velocidad mayor, impulsado por condiciones favorables y un contexto internacional acorde.

Más allá de proyectos puntuales, el desembarco de empresas finlandesas refleja cómo Paraguay empieza a posicionarse en el mapa global de la industria forestal, con oportunidades que trascienden la producción y apuntan a toda la cadena de valor.

La semana pasada, una delegación de más de 15 empresas finlandesas visitó Paraguay con el objetivo de evaluar oportunidades de inversión y desarrollo, con foco principal en la cadena forestal y su potencial de escalamiento industrial.

Durante cinco días, representantes de compañías vinculadas a la bioeconomía, maquinaria forestal, logística, ingeniería, digitalización y energía recorrieron zonas claves del país buscando entender el ecosistema local y detectar oportunidades en una industria que, si bien aún es incipiente, comienza a mostrar señales de madurez.

Según explicó Nicola Lindertz, embajadora de Finlandia concurrente ante Paraguay, el interés principal de la comitiva estuvo centrado en la cadena forestal, aunque no exclusivamente. “El enfoque del arribo ha sido principalmente forestal, pero vemos otras oportunidades también, como en energía y digitalización”, señaló, destacando la amplitud del interés empresarial.

Nicola Lindertz, embajadora de Finlandia concurrente ante Paraguay.

Un sector que empieza a consolidarse

Cabe entender que Paraguay cuenta con ventajas estructurales que explican este creciente atractivo, es decir, disponibilidad de tierras, condiciones climáticas favorables para especies como eucalipto y pino, costos competitivos y un entorno macroeconómico relativamente estable.

Sin embargo, lo que marca el punto de inflexión es la transición de una forestación orientada principalmente a la materia prima hacia una industria con mayor valor agregado.

En ese contexto, la experiencia finlandesa resulta especialmente relevante. El país nórdico es uno de los líderes globales en desarrollo forestal sostenible y en industrialización de la madera, con empresas que operan en toda la cadena, desde la plantación hasta productos de ingeniería avanzada.

“La industria forestal del país aún se encuentra en una etapa inicial y, en el marco del proyecto emblemático Global Gateway de la Unión Europea, está creciendo la demanda de conocimiento finlandés en las cadenas de valor forestales y en la bioeconomía en general”, mencionó la embajadora.

Tecnología, eficiencia y escalabilidad

Uno de los elementos más repetidos durante la visita fue el rol de la tecnología en el desarrollo del sector. La forestación moderna ya no se limita a la plantación y cosecha, sino que incorpora herramientas digitales, automatización e inteligencia artificial para optimizar procesos.

Ivanna Rojas, gerente de ventas para Sudamérica de Kalmar Finland Oy, lo sintetizó con claridad: “Hoy estamos viendo cómo la inteligencia artificial entra en distintos procesos de la industria forestal. Los niveles de tecnología que se pueden implementar para mejorar la eficiencia son increíbles”.

Esta visión se alinea con la oferta de las empresas participantes, que incluyó desde maquinaria de alto rendimiento hasta soluciones digitales para gestión logística, medición ambiental y automatización industrial. Por ende, el foco no está solo en producir más, sino en hacerlo mejor, con menor costo, mayor trazabilidad y estándares ambientales cada vez más exigentes.

El efecto arrastre de los grandes proyectos

Si bien el viaje de la delegación no se centró en una empresa en particular, resulta imposible analizar el interés internacional sin considerar el impacto de los proyectos de gran escala que están en marcha, como es el caso de Paracel. El desarrollo de la primera planta de celulosa bajo el régimen de Zona Franca en el país significará empleo directo para unos 40 mil paraguayos, además de actuar como catalizador de inversiones, proveedores y servicios asociados.

Es una inversión que no solo implica la ejecución de una planta, sino también un sinfín de proyectos vinculados a infraestructura vial, puertos y logística”, explicó Rojas, al referirse al impacto sistémico que genera este tipo de iniciativas.

A esto se suma el desarrollo de un ecosistema industrial más amplio. Desde la provisión de maquinaria hasta servicios de ingeniería, mantenimiento, logística y capacitación, la cadena se expande en múltiples direcciones. De hecho, varias empresas finlandesas participaron de instancias de “matchmaking” con actores locales vinculados a este entorno productivo, buscando alianzas concretas para su eventual desembarco o expansión.

Paraguay en el radar global

Más allá de Paracel propiamente, lo que empieza a consolidarse es una percepción distinta del país en el mapa internacional. “Si vinieron es porque comprendieron que Paraguay ya está caminando con fuerza en el sector forestal”, afirmó Flavio Deganutti, CEO de Paracel, al referirse al interés de la delegación.

Esa percepción se construye sobre varios factores que van desde la estabilidad macroeconómica, régimen impositivo competitivo, disponibilidad de recursos y, más recientemente, mejoras en la calificación crediticia del país. “Cuando se combinan estabilidad económica y una forestación productiva visible, los empresarios se interesan porque ya no es un sueño, es una realidad”, agregó.

Flavio Deganutti, CEO de Paracel.

Un punto de partida, no de llegada

Federico Petersen, director forestal de H. Petersen SACI, planteó una perspectiva de corto plazo: “Creo que este 2026 va a ser un año de grandes noticias, no solo de Paracel, sino porque van a venir varias industrias más del rubro forestal, y esto va a empezar a generar mucho ruido y mucha mano de obra, además de bastante capacitación”.

La experiencia de países como Uruguay, donde la consolidación del sector tomó décadas, sirve como referencia. Paraguay parece estar recorriendo ese camino a una velocidad mayor, impulsado por condiciones favorables y un contexto internacional que demanda cada vez más soluciones basadas en biomasa y materiales sostenibles.

Una industria que recién empieza a hablar fuerte

La visita de la comitiva finlandesa, al igual que muchas otras en las últimas semanas, deja en claro que el interés por Paraguay no es aislado ni coyuntural. Responde a una lógica global en la que la bioeconomía, la sostenibilidad y la industrialización de recursos naturales ganan protagonismo.

Así, el sector forestal paraguayo, aún en etapa de desarrollo, empieza a posicionarse como una pieza relevante dentro de esa ecuación. Lo que hoy se observa es el inicio de una nueva fase, una en la que el país deja de ser solo proveedor de materia prima para convertirse, progresivamente, en un actor industrial dentro de la cadena global de valor forestal.

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