En los frigoríficos que despachan hacia Taiwán, Uruguay o Filipinas la faena no da abasto. Pero a pocos kilómetros de la frontera, otra historia se repite en mercados y carnicerías del interior: carne más barata que entra sin control desde Brasil, y productores paraguayos que hoy venden por debajo de su costo.
Las exportaciones no paran de crecer
De enero a julio, Paraguay exportó carne de cerdo por US$ 30,1 millones a mercados como Taiwán, Brasil, Uruguay y Filipinas, además de menudencias por US$ 64.930 a Costa de Marfil y Liberia. La cifra supera los US$ 29,4 millones vendidos en el mismo período de 2025.
“Nos sentimos orgullosos de que nuestra carne sea premium a nivel internacional en mercados muy exigentes”, señala Roberto Bento, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC) y propietario de la granja Agroganadera Bonanza.
El contrabando le pone un techo al precio
El repunte externo contrasta con lo que ocurre puertas adentro. Desde febrero, el ingreso masivo de carne brasileña, no habitual hasta ahora, fue deprimiendo el precio local. Bento atribuye el fenómeno al cierre del mercado chino para Brasil, su principal comprador, sumado al aumento de producción con costos más bajos en la región.
“Hubo un deterioro en el precio de venta de nuestros productos, por la depreciación del dólar y el ingreso masivo de carne de cerdo del Brasil”, explica el dirigente.
El kilo que en febrero se pagaba a G. 13.700 hoy cotiza a G. 8.750, por debajo del punto de equilibrio de los productores, que Bento ubica entre G. 9.000 y G. 10.000. La asociación reúne a unos 80 socios, en su mayoría pequeños y medianos, y varios ya frenaron sus planes de inversión y producción.
Denuncia penal y pedido a Senacsa
La APPC solicitó formalmente la intervención del Senacsa (Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal) y anunció que la próxima semana presentará una denuncia penal contra personas innominadas ante la Fiscalía. El pedido incluye controles reforzados en los pasos Yby Yaú, cruce Carolina, Kilómetro 30 y Kilómetro 60 de Ciudad del Este.
“A esta altura ya es un perjuicio que están sufriendo las compañeras y compañeros productores”, afirma Bento.
La carne paraguaya mantiene los estándares sanitarios y su perfil premium en el exterior, pero abrir nuevos mercados no fue posible este año: la volatilidad internacional y la sobreoferta en distintos destinos frenaron las gestiones de la alianza público-privada del sector.
“A nivel macro, Paraguay exportó una mayor cantidad, pero eso no está coincidiendo con lo que pasa a nivel local”, resume Bento, entre el orgullo por la carne paraguaya y la preocupación por un mercado interno que hoy no le da respiro al productor.